MELILLA, CEUTA, QATAR

EDITORIAL | No es normal que un medio de comunicación dedique espacio al deporte del fútbol, en concreto, pero el bochornoso espectáculo del partido entre España y Marruecos, con la  derrota de nuestra selección, en la tanda de  penaltis, anoche, es de necesidad ética, y opinamos que no es culpa solo de los jugadores, la responsabilidad es completamente de la Federación  Española de Fútbol, y su inepto presidente, amigo de los que ostentan actualmente el poder político, y  por elevación del seleccionador nacional o payaso entrenador que se viene riendo de los millones de aficionados,…

…en virtud de que el fútbol español es un  negocio de una ‘famiglia’ poderosa que en los últimos años se ha apoderado del balón de oro, y que tiene sus ramificaciones en todo el país, incluyendo la región de Murcia, desde los años que Valcárcel ostentaba el poder corrompido, y nombraba a dedo no a los más competentes, sino a los amiguetes y algunos familiares.

Nos han derrotado nuestros vecinos marroquíes, enhorabuena, se lo han  merecido  con un equipo  modesto y sin cuentas corrientes millonarias, como los jugadores españoles y sus amos-. No deseamos hacer leña del árbol caído, pero nadie nos puede quitar la libertad, de criticar, objetivamente, otra crisis más en la vida española, desde Melilla, Ceuta hasta Qatar, nos ganan, dentro y fuera de España. Seguro, que este miércoles será fiesta nacional en Marruecos, ayer lo fue en España, el día de la Constitución que se desmorona en sus raíces.

No, nos merecemos tanta porquería consentida. Quizás, puede ser, que se abra una debate ético, hasta en el Parlamento. Seguro, en la prensa, esa que tiraba cohetes el día que goleamos a Costa Rica. Sí, ya no somos potencia futbolera, ni eso. Qué triste.