MUJERES SOCIALMENTE VIOLADAS

ANÁLISIS.

JOSÉ JUAN CANO VERA | Desde Sierra Espuña, donde me he refugiado huyendo de los pirómanos, aislado del fuego político, basura quemada en disputas fraudulentas, las tramas parlamentarias y de partidos, se contemplan como una divina comedia con muchos  infiernos, hoy  situados en varios frentes pero sobrecogedor con ese del feminismo enloquecido por unas mujeres situadas en un Gobierno que nos arrastra de los pelos por una fiera llena de resabios sexuales

que barre en los medios de comunicación en tanto la opinión pública espera soluciones más perentorias, urgentes y en beneficio de un pueblo que se debate entre la duda y la desesperación.

La hembra IRENE MONTERO está a punto de lograr ser la protagonista única de la vida política nacional incluso por encima del Gobierno y su partido, PODEMOS de nada. Nos inunda de publicidad institucional, despilfarrando cientos de millones de euros para explicarnos hasta como se debe copular o si la violencia de género es el único problema que arrasa a la democracia embriagada de sexo. ANTE LA VIOLENCIA, DENUNCIA, se lee en sus carteles de propaganda, pero no señala ni se ocupa  de que millones de mujeres de todos los niveles culturales, sociales, económicos y humanos que afectan a las españolas de todas las edades. El ministerio de Igualdad debería denominar de SEXO, porque está olvidando esa crisis secular de que la mujer ha sido una española de segunda división, sin equiparar sueldos, pensiones y trato humano, desigualdades profundas, como esa de cobrar la mitad de pensiones , las viudas o negociar separaciones como si fuera simple ganado lanar, mujeres mayores victimas invisibles que resbalada al Gobierno que se llama progresista o a los gobiernos regionales cada uno marchando por caminos distintos, especialmente en cuanto a la protección de niños y menores a la espera de una limosna en años de crisis.

Este no es  el  feminismo que en países cultos y civilizados se ejerce con equilibrio mental, no es machismo el problema, el problema es biológico, sacarlo de este contexto, como recientemente  explicaba la escritora y periodista Milagros Heredero, a este digital.-Ocurre que cuando el feminismo se utiliza con demagogia y escaso sentido común como arma electoral  e ideológico, se hunde en la basura de la guerra de los sexos. En este punto se llega a la conclusión que el populismo ha fracasado, excepto en naciones comunistas, donde la igualdad de género suele ser justo, y no me duele decirlo, como en China.

Basta de histerismo, gritos, marchas enloquecidas y furia parlamentaria. Y que el feminismo resuelva sin enfrentamientos viscerales y dividiendo a una sociedad agotada de tanta palabrería inhóspita.