TANIA, LA GUERRILLERA – J.E. Palmis

Juan Eladio Palmis | Opinión | Hoy podría tener ochenta y cuatro años si al mejor estilo fascista, se hubiese dedicado a ponerse de rodillas e implorar a un palo seco, con o sin peluca, que le enviara comida a los pobres de la tierra; y, a continuación, levantarse e irse a gastar parte del jornal en ponerse las uñas en condiciones de arañar en colores.

Pero la guerrillera Tania, la argentina que el pasado 31 de agosto se cumplieron 55 años que la Cia de nuestros amigos y aliados de la Otan, la asesinaron en Náncahuazú, juntamente con el Che Guevara y otra treintena de guerrilleros,

entre los aplausos de los hombres de bien, los que son como dios manda, y siguen al pie de la letra los mandatos celestes de esclavizar al hombre por el hombre.

Por imperativos personales, el pasado treinta y uno de agosto, no pude cumplir con mi compromiso personal de evocar el cincuenta y cinco aniversario del asesinato de la valiente y cultísima guerrillera Tania: una, mujer que a sus 29 años de edad fue asesinada por orden directa del sagrado capital yanqui, que antes de coger la metralleta controlaba a la perfección cinco idiomas: Alemán, ruso, español, inglés y español, pero bajo una sensibilidad que solamente se da entre la gente de ideas comunistas o de igualdad, se marchó a la sierra, a Bolivia, con la esperanza redentora de que la miseria a la que tiene sumisa el capitalismo a toda gente que habla español, consigan darse cuenta que no hay más vida que esta y no pueden pasarla como esclavos por mucho que les prometan desde el catolicismo después de muertos.

Tania, Tamara Bunker Bider, nacida en Argentina de padre alemán y madre polaca, desde siempre entendió que el comunismo, la palabra que con solo escucharla lleva de inmediato al retrete al capitalista especulador, al clérigo, y por reflejo al jornalero-esclavo ignorante, era, es y será, la única vía para que gentes, como está ocurriendo ahora en España, no seamos engañados por un puñado denso de tiñalpas comemieldas, que van a lo suyo particular y privado entre sermones de patria, justicia y demás milongas camperas asesinas.

El hecho empírico que estableció por los años cincuenta del pasado siglo el ingeniero Edwuard Murphy, de que si una cosa podía salir mal, salía, en el caso de la sociedad actual, que hace unos años comenzó a soñar con la paz, la concordia y la unidad global, tienen que aparecer por el horizonte el sajonismo amasado con la religión, auto presentándose como los líderes universales, para que Murphy acierte de pleno; se olvide a la gente, como la guerrillera Tania, que merece la pena que hayan nacido, y se glose la figura y los hechos de sociedades o personas, que viven del abuso, la guerra, y el parasitismo fascista.

Treinta y ocho días más tarde, para el ocho de octubre, a un hombre, el Che Guevara, herido en la refriega de la guerrilla, los EE.UU., nuestros amigos y aliados actuales, los que se están apoderando de España comprando nuestros recursos básicos con nuestro propio dinero que les cedemos a cojones y amenazas para comprar armas al precio y márgenes que ellos ponen, a su mejor estilo, lo mandan asesinar, porque hombres así no los manda dios ni están ni son elegidos por religión alguna.

La guerrillera Tania, el guerrillero Che Guevara, que son parte esencial y consustancial de nuestra historia como seres humanos, muy especialmente de los que nos expresamos en la lengua Ibérica moderna, como prácticamente están olvidados, y lo que se olvida se repte en la crónica real de los acontecimientos, ahora desde la tribuna de los oradores españoles, tenemos que escuchar verdaderas pijadas de gente que está vendida y nadan feliz y contenta en sus miserias miserables.

Salud y Felicidad sin Otan. Juan Eladio Palmis