«Éramos tan jóvenes…» – J. Sánchez

Juan Sánchez | Opinión | Social | Los jóvenes de hoy día son el fruto de una generación de padres engordados en la tierra de promisión y el estado de bienestar. Creyeron que los buenos tiempos no acabarían nunca y educaron a sus hijos para vivir a la teta de las vacas gordas. Un error salido del horno de la desinformación y la confianza ciega. Cualquiera medianamente formado, sabe que la historia es una sucesión de montañas y abismos. Ríos y desiertos. Panes de trigo candeal y chuscos de negro centeno… ¿Son los padres los únicos responsables de esta debilidad generacional, o también son víctimas?…

Aún así, en este mundo de las imágenes –Tipo la caverna de Platón: miramos las «filminas» en una pantalla y creemos que son reales– y comunicación electrónica, ell@s son los amos y los esclavos —Nomofobia–. Eso nos da una mínima esperanza de algún tipo de reacción futurible… Aún no han mirado a los ojos del abismo. Cuando lo hagan, y el propio abismo les devuelva la mirada, seguro, REACCIONARÁN??!!

Espero que no sea demasiado tarde. Que no se dejen manipular por intereses espurios. Que no acepten liderazgo alguno y creen plataformas ciudadanas participativas. Que su voz no obedezca a los mismos criterios materiales que nos han llevado al caos actual. Que florezcan los ideales claros, sinceros, humanos, infinitos. Que las ideas vistan de blanco inmaculado, virginal. Que los antiguos sirvan se muestra para no repetir jamás. Será su vuelta al paraíso aún por reinventar. Pero para todo lo anterior solo necesitan un sendero nítido por donde transitar. Unos consejos planetarios de la humanidad. Y la cultura necesaria para pensar por sí mism@s y no dejarse engañar ni utilizar por los estúpidos, esos engreídos que se creen poseedores la verdad y tan solo han demostrado su destructiva inutilidad: Los Políticos y la codicia principal que siempre levitaron por encima del bien y del mal…

Lo que está diamantinamente claro es que la población anda más perdida que el barco del arroz. En cambio, la plutocracia tiene los conceptos y la hoja de ruta global muy bien organizada. Además, controlan el poder político y con ello pueden racionar la dosis de miedo necesaria para que sus planes vayan bien empopados. Tened en cuenta que el miedo es la herramienta más eficaz para cualquier gobierno. Incluso nosotros, los libre pensantes y presunta disidencia, estamos calculados dentro de la ecuación general. Sin nuestra presencia, mutilada por incapacidad de maniobra, falta de proyecto social materializable y la escasez de recursos salvo algunas ideas más o menos acertadas, sin nuestras escaramuzas cuestionando la arrogancia del poder, su plan fracasaría porque surgirían otros disidentes tal vez menos «convencionales» o con el título de kamikazes o mártires de la causa social sin cortapisas personales.

Esa sería la única kryptonita contra el poder representativo en estas pseudo-democracias tramposas, asquerosas y mercenarias. Pero dejando soltar algunas chorradas a los cuatro «trastornaos» que como nosotros se rebelan por aquí y por allá, justifican la libertad de expresión y elección y se garantizan la continuidad en la cima y el control planetario… Pensadlo un poco. Ellos lo pensaron hace muchos muchos años ya.

Y ahora en serio: Entre tanto, estamos pero que muy jodidos!!!