LOS ERE CORRUPTOS, SENTENCIA Y CÁRCEL

EDITORIAL | Lo de cien años de honradez que predicaba el PSOE en la Transición, con lógica, fueron dinamitados sistemáticamente por una pandilla de granujas en la región de Andalucía, hasta el año nueve de nuestro siglo. El mayor escándalo de la democracia, de la izquierda que hoy gobierna este país, que nos machaca con impuestos. Un complot para repartirse 670 millones de euros, por ahora, porque aún falta las sentencias de otros procedimientos separados que pudieran alcanzar miles de millones, con premeditación y alevosía, utilizando la prevaricación y la malversación.

No, no eran chorizos, sino altos cargos andaluces, dos ex presidentes autonómicos y dos ex ministros, la flor y la nata.

Es una situación critica donde la clase política ni es creíble ni da confianza, porque la corrupción no son casos aislados, también el Pepé estuvo tocado, y aquí en la región murciana hay pendientes sentencias, en unos seis meses.

Pero ahora, como cuando Pedro Sánchez presentó una moción de censura contra Rajoy, malparado por los líos de su tropa, creemos que Feijóo no debe contentarse con paños caliente, sino exigir la misma medicina. O que el parlamento andaluz, tome una iniciativa justiciera que la opinión pública pide con urgencia. Y además, que los coaligados del Gobierno, los populistas y sus hadas madrinas se fotografíen, y Rufián, el separatista que apoyó el golpismo catalán.

La historia no debe quedar en tabla rasa, porque el temporal es huracanado, y hasta tienen la desfachatez de sugerir un indulto ¿no se hizo con los independentistas y sus socios, herederos de Eta, pues que Griñán, Chaves y compañía lo lleven directamente a la calle. Salvo que a alguien se le ocurra la idea de que sean desterrados a Venezuela o a un emirato-residencia de la grandeza española, la aristocracia política y la realeza.

Pedro, presidente, toma nota, cumple y da ejemplo, toma el Falcón y establece la corte en Sevilla. Juzga. Y que la ley sea igual para todos. Una justicia que ayer cumplió con su deber procesando a la presidenta del Parlamento catalán, por juego sucio desde el poder. El eje del mal. Ya se sabe que cuando a la cumbre política le llega la hora de confesar que la falta de pedagogía y ética, lo único que hace es asumir de forma implícita todo lo contrario, que resulta ya imposible sostener sus triquiñuelas y embustes, que se entiende perfectamente todo lo que ha hecho, está haciendo o pretende hacer y que conviene darle una vuelta a su manera de vender la moto o la burra, a una opinión pública ya sin capacidad de asombro.

Continuaré, mañana más…