EDITORIAL: PACTO REGIONAL

Editorial | Redacción | SOLO UNA VEZ el presidente del Gobierno de España nombró a la Región de Murcia –en el pleno del Congreso– para descalificar aquella moción de censura que nos avergonzó y nos avergüenza a los ciudadanos, ciudadanas y ciudadanes. Y desde luego nada de nada el partido popular, ahora en fase de pasar una ITV con un motor viejo político, humano, ético y sin fuerza, que este próximo fin de semana aclamará al ínclito LÓPEZ MIRAS como el nuevo mesías o el Moisés que abra las aguas podridas del Mar Menor,

que desde los días del cacicato de VALCÁRCEL, el virus popular en nuestra comunidad autónoma, está aparcado en las urgencias de todas las enfermedades, prácticamente somos los últimos de la fila. Y cuando los medios de comunicación nos mientan, para bueno, es bufo. El único factor que resiste en las trincheras ante los desprecios de la Moncloa, ocupada siempre por el bipartidismo, es el elemento humano, somos los mejores herederos de los antiguos fenicios, por suerte, nada de las tres culturas, y ahora, por obligación europeos, en un tren de 27 vagones con farolillo rojo.

La crisis regional murciana viene de lejos porque en esta región los poderes nada ocultos han hecho su agosto y se resisten a salir de sus madrigueras, ahora le llaman los CIEN DE MURCIA, vinculados emocionalmente con las distintas cúpulas peperas, desde 1995, cuando el complot de Aznar, en la purga del calerismo.

Feijóo ha explicado que solo se necesita a LÓPEZ MIRAS como un gesto de unidad, craso error que comprobaremos en nuestras propias carnes si como es previsible vuelven a ganar porque el PSOE tampoco puede sacar pecho si no rectifica y desde ya inicia una toma del poder democrático sin practicar esa conducta infantil de la denuncia, estorbando, sino con planes, programas y realidades concretas con el apoyo del Gobierno social-podemita del estado. Hechos palpables y superioridad manifiesta porque volver a tener un gobierno regional como en la actualidad, con tránsfugas y personajes de una debilidad mental e ideológica cutre es ruinoso.

Como opinamos que la región debe salir de su incapacidad manifiesta con la clase política de los últimos veintidós años, la opinión pública que vota tiene derecho a exigir, y en la calle, no en las sedes de los partidos, se pide un pacto regional, claro, si hay hombres y mujeres capaces y no simple juguetes de Madrid, una capital que no es capaz de dirigir la orquesta de las comunidades autónomas, y que una crisis social y económica se le ha escapado de las manos, las fuentes potenciales de la vida ciudadana, como la subida descontrolada de los precios, y de los impuestos, que potencia económicamente al Estado en unos sesenta mil millones de euros. El futuro de las regiones no separatistas no lo vemos claro, nos dan solo limosnas. Es hora de insuflar esperanzas y confianza en nuestros políticos de mañana.

Hay algo como un desplante a los murcianos, murcianas y murcianes, el hecho extraño, que en la clausura de la asamblea del PP para elegir a LÓPEZ MIRAS candidato a la presidencia del gobierno regional, den quince minutos a RAMON LUIS VALCÁRCEL SISO para que se dirija a la flor y nata de un partido, de esta sufrida y pobre región, y explique posiblemente lo bien lo que lo han hecho, especialmente durante el reinado de R.M. años de corrupción y agua para todos y el progresivo empobrecimiento de las clases media y trabajadora, y el portentoso desastre del MAR MENOR. Y en presencia de la cúpula del PP, incluyendo a Feijóo, desinformado, que tras el debate sobre el estado de la nación, dirá algo impactante, especialmente en lo que se refiere a la ética política y la ecología, olvidada en la macro tertulia del Congreso de los Diputados.