EL PALACIO DE ASDRÚBAL Y ANIBAL: ¿ESTÁ O NO ESTÁ?

José Luis Sánchez | Opinión | Cartagena | «Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo» clamaba Arquímedes. Aquel que dijo  “eureka, lo encontré” al salir de la bañera. Al parecer nadie  fue capaz de darle ese punto de apoyo que reclamaba. El mundo sigue estancado en los mismos valores que lo movían antes y que ahora han tomado más fuerza que nunca: la avaricia, la mentira, la deshonestidad y la falta de obediencia a unos principios que tan solo se conocen para olvidarlos.

Y el mundo en concreto y Cartagena en particular, se mueve al dictado de quien más tiene, con la esperanza de tener aún más, con la ayuda de gentes sin principios, sin  buenos principios fuertemente arraigados, visiblemente arraigados en sus personas, a ojos de sus votantes.

 «Y sin embargo, se mueve» como diría entre dientes Galileo, para salvar el pellejo ante aquel tribunal de la Santa Inquisición que no comprendía que nadie pudiera, ni tan siquiera sugerir, que la Tierra girase alrededor del Sol y no al contrario.

Hace años, y en soledad, otro sabio, como Arquímedes o Galileo lanzó ese “Eureka, lo encontré”  Como Arquímedes, pidió un punto de apoyo y como al griego, nadie le ofreció ese punto de apoyo que podría cambiar definitivamente el destino de Cartagena.

Juzgado de manera inquisitoria por entendidos, de la mano de “listicos” (En lo sucesivo, listico es igual a político con un amplio catálogo de principios diferentes) se condenó sus teorías a ser consideradas irreales, imaginarias. Y  a él se le oyó decir: “Y sin embargo está”

Ni soy “listico” ni entendido, tan solo un amante de Cartagena y su Historia que por desgracia  ha visto pasar muchos trenes cargados con escombros de nuestra Historia. Véase el cinturón de escombreras arqueológicas que rodean la ciudad y que alimentaban de noche los camiones que desescombraron el Barrio universitario, o la Calle Real,  o tantos otros sitios. No pretendo decir de qué lado está la Razón. Tan solo quiero que tú, amable lector, encuentres el punto en que la Razón ha de estar para hacer de Cartagena una ciudad única, con el 100% de sus recursos explotados al 100%

Esta historia va de un arqueólogo de renombre que ya hace años tiene ganado por derecho y por su obra haber sido hijo adoptivo de Cartagena. Lástima que los “listillos” están posicionados en la acera de enfrente. La grúa Sansón no cayó frente al soplete gracias a su intervención. El Museo Nacional de Arqueología Subacuatica no está ni en Madrid ni Barcelona por su vehemente defensa ante el Ministerio de la idoneidad de construirlo en Cartagena. Ya no nos engañan con lo del obispado de “Murcia” gracias a él y su incontestable trabajo “Murcia por una mitra”. Muy lejos queda la imagen de una Cartagena pobre y desaparecida en tiempos de los árabes gracias a su trabajo sobre la alcazaba musulmana que se levantaba en el Castillo de la Concepción.

Y ahora, jugándose el prestigio de tantos años de buen hacer, le dice a la “Inquisición”: Y sin embargo está. Y esta le contesta que no cuente ni con un mísero punto de apoyo para cambiar este mundopueblerino y servil en manos de “listicos” a las órdenes de Don Dinero.

Soñemos por un momento: el magnífico palacio de Asdrúbal y Aníbal existe. ¿Qué supondría esto para Cartagena?

En esta polémica del Palacio de Asdrúbal, fácil de resolver, por cierto ¿Qué y quienes se la juegan? Unos… prestigio, otros… dinero y Cartagena la posibilidad de salir de la invisibilidad a la que nos tienen condenados bajo una lápida que pone MURCIA.

Los “listillos” han conformado una “mesa” para tratar este tema, y llevar a buen puerto el lio que los defensores del Patrimonio han creado sacando de los muros QartHadasht los trapos sucios que tratan de limpiar en esa mesa donde no se ha invitado, ni tan siquiera para exponer sus demandas,  a las asociaciones de defensa del Patrimonio. Y ni mucho menos a la persona que asegura que ha visto el Magnífico palacio de Asdrúbal.

No debe ser por falta de presupuesto, ya que ninguna de los que habría que haber invitado cobra un euro, a pesar de trabajar y mucho por el patrimonio de Cartagena. ¿Se puede decir lo mismo de los “listillos” y compañía?¡Que lo demuestren!

Las cosas simples son las que funcionan. Esa es una lección que podemos aprender de la Naturaleza. Incluso  de nosotros mismos como sociedad. Y si no, fíjese, amable lector, como hasta en medios oficiales la “Comunidad Autónoma de la Región de Murcia”  pasa a nombrarse “Comunidad de Murcia” o simplemente…” Murcia”. Son cosas de la economía lingüística, la erosión de la dignidad de quién manda, la falta  de respeto a la identidad de los pueblos  y del mal hacer de nuestros “listillos”. Pero es algo natural. Todo tiende a lo más simple.

La solución a toda esta polémica es fácil y simple: el Ayuntamiento debierapreguntar al arqueólogo cuanto tiempo mínimo necesita para hacer unas catas que demuestren su hipótesis y concederle los permisos pertinentes para su excavación.

Sospecho que el arqueólogo no busca retribución económica por dirigir estas catas, y yo, y muchos otros que nos ofrecemos voluntarios para ponernos a sus órdenes y ayudarle, tampoco. No sabemos cuál es el coste de esta nueva mesa de trabajo, si lo tuviera, y cuáles serán sus frutos, pero si sabemos que mientras se habla de urbanizar, mantener  el yacimiento en sótanos y demás gaitas propias de “listillos”, se podría sacar a la luz del sol la Verdad.

Mark Twain dijo una vez que  “octubre es uno de los meses particularmente peligrosos para invertir. Los otros meses peligrosos son julio, enero, septiembre, abril, noviembre, mayo, marzo, junio, diciembre, agosto y febrero”. Esperamos que este no sea  el lema de nuestro Ayuntamiento respecto a invertir en nuestro Patrimonio y en la posibilidad de que el Palacio de Asdrúbal y Aníbal aún esté durmiendo el sueño de los justos en el corazón de nuestra ciudad.

Mientras sabemos sin ningún género de dudas qué se oculta bajo El Molinete…

Salud y Felicidad desde Cartagena de Levante.