LAS TORRES CITY, VELÓDROMO LETAL

Delito por conducción temeraria: Puede suponer una pena de prisión de dos a cinco años, multa de doce a veinticuatro meses y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un período de seis a diez años.

Redacción |  AYER TARDE. 20.44 | Calle −carretera-velódromo− ruidos infernales. Un coche de alta cilindrada atraviesa el cruce de la Avenida de Juan Carlos I en dirección a Los Pulpites, como un cohete, calculamos a más de cien por hora, tubo de escape a toda pastilla. Miedo, asombro e indignación de los transeúntes y vecinos. Insoportable, tensión, peligro letal, permisividad absoluta de las autoridades municipales socialistas, ni un guardia a pesar de las quejas en los medios y recogida de firmas. La pregunta es de cajón ¿si un día, especialmente los fines de semana de viernes a domingo se produce un grave accidente y se vierte sangre o es atropellado un peatón, a quien hay que llevar hasta los tribunales de justicia, a los locos del ruido o un alcalde sin sentido común, Como mínimo. O al concejal de turno? A los municipales no, no se les ves. La cofradía del silencio.

He aquí un problema de orden público, político, la PERMISIVIDAD que facilita que se está generando en una nación en la que una minoría de bandas se impone al interés general. Quede este breve como prueba, ya está en la hemeroteca no solo en Las Torres de Cotillas, también en el resto del país contaminado de bichos en los botellones que sospechamos organizan la mafia del alcohol, las drogas y la violencia desatada. El virus español.