EDITORIAL: MONTAÑA RUSA EMOCIONAL, EL VIRUS ATACA

EN VISTA DE CÓMO ESTÁ EL MANICOMIO NACIONAL

EDITORIAL | Estamos en plena  montaña rusa emocional cuando el virus entra en su nueva y quinta ola como consecuencia de una permisividad política con enfoque electoral que demuestra que estamos dirigidos por unos personajes que se  están cargando una democracia con visos de ser  un calculado plan estratégico sistémico, pero no solo en nuestro país, sino a escala internacional. Lo que ocurre es que en España tiene otras connotaciones más peligrosas que en otra nación de la  Unión Europea y sus entornos. Se trata, sin duda, es que somos el camino más próximo a África y que el Estrecho de Gibraltar es esencial para cubrir objetivos militares y políticos. Ayer el alcalde de  un pueblo fronterizo  anunciaba que estaban a punto de convocar un REFERÉNDUM para que Algeciras y La Línea sea una zona autónoma como Melilla y Ceuta.

A esta hora de colocar este editorial, nueve de la noche de ayer viernes, se daba por hecho que ya estaba en marcha la quinta ola del virus que avanza por ocho comunidades autónomas, en extremo peligro. Los medios adictos al Gobierno acusaban a los jóvenes españoles de ser los responsables y los culpables del nuevo golpe a la salud del pueblo español. No, es mentira, ya llevan diciendo lo mismo desde hace 17 meses, buscando cabezas que cortar en una nación a punto de entrar en crisis mental a lomos del miedo, la desinformación y el aplastamiento ideológico que ha traído el populismo aliado con el sanchismo y el separatismo.

La situación puede llegar a ser de emergencia nacional en medio del disparate de desescaladas demenciales y la enorme pandemia de la una permisividad que ponen en riesgo las vidas de millones de españoles en unas vacaciones de verano que nos congelan las buenas ilusiones. Sin embargo las imágenes ofrecidas ayer por las televisiones no motivan las esperanzas, sino hacer crecer la impotencia de la gente decente, la inmensa mayoría del pueblo español, que observa, indignado como se autorizan movilizaciones, concentraciones, botellones y todo tipo de abusos tribales en todo el país, porque las autoridades políticas lo permiten sin escrúpulos y porque los  delincuentes saben que no pagaran multas y que hay manga ancha para todo en un país desbordado por el relativismo y la permisividad . Y el desorden ético.

SURESTE PRESS

Imagen: Jóvenes de Botellón