COLA DE LA CONCORDIA, LOS VASCOS ESPERAN TURNO

Redacción | Igual que en los últimos años se formaron colas del hambre, para comer un bocadillo al día, que nos recordaba el auxilio social franquista, ahora, ayer mismo, los  separatistas vascos esperaban su turno en la cola de la concordia catalana, cuando Sánchez mueve el  árbol y otros recogen las nueces. El PNV se apunta a la nueva era y exige, lógicamente, el reconocimiento como nación del País Vasco-. Mañana, probablemente las Islas Chafarinas instigadas por el vecino Marruecos imperial.

El primero en pedir, desde el plomo etarra, tal vez  fue el hombre de paz, el santurrón Arnaldo Otegui, a quien casi se les saltan las lágrimas al observar por su televisión casera el “ongi etorri” organizado a las puertas de la cárcel-hotel de cuatro estrellas de Lledoners en homenaje a los presos del procés cataláunico, pidiera el indulto general para los terroristas.

Ahora Andoni  Ortuzar el  que animado por el proceso constituyente que asoma por Cataluña, con el apoyo espiritual de los obispos y su líder OMELLA, el cardenal de apellido casi árabe, se  dirigió al alto mando de la Moncloa balcánica, de inspiración serbia, la bilateralidad en el Gobierno de aquella comunidad autónoma en plan estado bis, sin  guardias civiles.

Nuestros espías de operaciones encubiertas y de la información, nos comunican, con ruido de lejanos tambores, que los celtas gallegos están en la fila de peticiones y a punto de morder en el solomillo español, y que se espera que Cubillo resucite en las  Islas Canarias, una vez, eso sí, que las Baleares se sume al imperio catalán, tras un Te Deum solemne que retransmitirá la cadena 13 TV en la voz poderosa del pobre Antonio Jiménez, hasta ayer el martillo de herejes separatistas. En la COPE del incienso y mirra cunde el silencio. Un golpe informativo a la libertad de expresión.

Alguien puede dimitir, no se puede dar una vela a dios y otra al demonio pincha pantumaca.

SURESTE PRESS.