NO TODOS LOS RECTORES SON MAGNÍFICOS – Juan E. Palmis

Juan Eladio Palmis | Opinión | Región | Lo escribo y lo digo por el que tarde, y vaya usted saber si más cosas, ha convocado a la Universidad de Murcia, lugar de respeto y cariño que la tripulación que capitanea el Lorzas, la ha convertido en un lugar hosco, politizado, muy lejos de lo que tiene que ser el corazón bombeando de sabiduría de un espacio terrenal que siempre fue querido y respetado.

Si el rector de la politizada Universidad de Murcia en vez de entrar en política y utilizar el nombre, o apoyarse en una institución que es de todos, pero el hombre, de magnífico nada, quisiera darse el gusto de que la gente pensemos que está al día en asuntos políticos, pues podía haber aprovechado y preguntarle a la “autoridad presente” donde pijo están  los millones que se han perdido y gastado en el Aeropuerto de Corvera, y por qué se cerró el de San Javier, y por qué si Corvera era privado que no nos iba costar ni un euro a los murcianos ni a los españoles, la cifra gastada en dinero público es probable que esté rondando ya, si no los ha superado, el millar de millones de euros públicos.

Las zapatillas al vuelo de nuestras madres, no son precursoras del arma de artillería. A lo mejor, si estuvieran vivo el ruso Igor Sikorski, al rector de la Universidad de Murcia que está haciendo uso y abuso a favor de la caverna murciana de una institución científica y del saber y la está metiendo en un charco político hiriente, o se levantar de su tumba Leonardo da Vinci; el propio mítico Ícaro, o el argentino Raúl Pateras de Pescara, entre otros varios; de haber estado presente en el “barrer y meter bajo la alfombra” del rector, nada magnifico, de una institución, que como tal, no puede ni debe de participar en aplaudir páginas demasiado hirientes y sangrantes para muchas personas de la sociedad litoral de la región murciana, que todavía no soportan con tranquilidad el vuelo de una avioneta.

Los que estamos dedicando, por iniciativa propia, nuestro intelecto que no da para ser magnifico, pero sí para discernir lo blanco de lo negro, y dejarlo escrito en el Revisionismo Histórico, sin modestia de ninguna clase le recomendaría al rector, de ninguna manera magnífico, de la Universidad de Murcia, que cuando el glorioso alzamiento nacional, o cruzada religiosa para no perder pagazas ni subvenciones, existen dudas, estaban refugiados sus cabecillas en el palacio del obispo de Burgos. Y, como por aquel entonces no se distanciaban mucho de las letrinas y por eso se movían todavía a nivel de Junta Técnica de Estado, puede que el único diplomático de carrera que había, fuera Francisco Serrat y Bonastre.

Pues bien, que el Lorzas y su tripulación, que ya por costumbre, de su insolencia y desfachatez política heredada, mantenida, y en algunos matices ampliada, nos tiene acostumbrados y asombrados de la impunidad y la infalibilidad que goza en su Cortijá, está claro que como hace lo que le da la gana y se pasa las leyes por el orto cular al grito de ¡hip, hip hurra! que con ojos aguanosos de placer, sueldos y botines ni soñados gritan su tripulación de piratas sin papeles, a ellos no se le puede decir que lean la memorias del citado primer ministro de exteriores del franquismo, ni de Sánchez Asían, la Financiación de la Guerra.

Pero, rector, nada, de ninguna manera magnifico, de la Universidad de Murcia, usted sí puede decirle a algún estudiante de Historia Verdadera, no de Historia Católica Sagrada Franquista, que le explique el por qué no se debe mantener viva y coleando asociaciones de nombres que te lleven mentalmente a recuerdos horrorosos.

Y otro día, sin tengo ganas, le explicaré, señor rector no magnifico, el número de gente que han estudiado en la Universidad de Murcia, apellidándose Palmis, cuando era regida por rectores magníficos.

Salud y Felicidad sin covid. Juan Eladio Palmis.