ONDA CERO, 30 AÑOS

EL OJO PÚBLICO | En esta casa nos preocupa el mundo que nos rodea, hasta el mundo ambiguo de la información que en los últimos años se le observa si no un déficit democrático sin síntomas de un agotamiento deontológico. Se ha debatido mucho, dentro y fuera de nuestro país,  si el periodismo ha sido tocado por el virus mercenario o del poder económico que sin duda influye en la vida política. O al contrario. Basta seguir  las tertulias y seguir a sus contertulianos que a veces, numerosas, se las ven y desean para servir correctamente a sus patrocinadores, aunque hay excepciones. Todavía no se ha escrito la historia oculta del periodismo español de los dos últimos siglos. Y el baile actual con actores con mascarillas.

También sin duda en la nuestra comunidad autónoma donde la PUBLICIDAD INSTITUCIONAL es fuente  generosa, millones de euros desde que se inventó en la década de los noventa, donde el silencio mediático potenció la figura del legendario Valcárcel y su tribu de ayer y hoy.

Pero esta vez queremos dedicar unas líneas a una emisora de radio, ONDA CERO que cumple treinta años de trabajo noble y objetivo en la región murciana en donde ejercer el periodismo es veces un riesgo. Una emisora que forma parte de una cadena en la que sobresale uno de los mejores programas radiofónicos de Europa dirigido por Carlos ALSINA, y un equipo muy coordinado y formado intelectualmente hablando. Un periodismo muy profesional dentro de esa línea tan inglesa como es el  de la BBC con perfiles españoles pero kantiano en los aspectos de editorializar informaciones. Y así mismo los informativos de ANTENA 3 TV de la noche, hermana de la misma  cadena de medios, seguidos por cerca de tres millones de espectadores, donde la objetividad no está reñida con la crítica constructiva y las noticias de carácter humano, sin pringar la pantalla de sangre y horror, al parecer el producto que más da audiencia en otras televisiones. No nos vamos a extender, pero lo escribimos porque es justo cuando la profesión está siendo atacada con ferocidad de la radicalidad política, y más de diez mil periodistas son castigados, también, por el paro.

SURESTE PRESS