EL CHOCHO PADRE, SI NO FIRMA EL REY (con perdón) – C.V.

ANÁLISIS.

José Juan Cano Vera | Una Sociedad democrática no puede dejar de fundamentarse en una serie de principios, valores, normas y  leyes mayoritariamente asumidos por los ciudadanos. Es la común aceptación de esos principios y valores, como la ética pública, que emanan de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que asumen los países estables, por más que algunos deseen arbitrariamente imponer teorías radicales que terminan  en dictaduras políticas y morales, recursos  y caminos asentados en el populismo demagógico o el neo comunismo ahora del brazo, en nuestro país, de un separatismo o nacionalismo rompedor cuyos antecedentes están reflejados  en nuestra reciente historia, manchada de sangre.

La polémica abierta sobre si el rey Felipe VI −con un informe nuestro, colgado desde el lunes− debe o no  firmar los indultos, se mantiene abierta como arma de guerra dialéctica. Es cierto, el monarca debe firmar por imperativo legal, constitucional, pero no significa que tenga responsabilidades, asuma responsabilidades políticas. Pero es evidente de que si Felipe VI se negara se abriría un conflicto de graves consecuencias, la nación quedaría encerrada en una situación al borde de un drama,  lo que no coadyuvaría a la paz, la seguridad nacional y la estabilidad socio-económica. Un error histórico y convulso.

Sin embargo algunos somos de la opinión reflexiva de que el monarca de turno en casos como este de los indultos y similares que atañen, debe de  tener un escudo ético, una normativa de respeto democrático y una salida  digna, como pudiera ser la objeción de conciencia en un marco jurídico, en momentos puntuales muy escrupulosos con la libertad  de expresión, que debiera ser recogida en un futuro inmediato. Una salida que debiera extenderse inteligentemente a las fuerzas armadas, como tiene la Guardia Civil  y la Policía Nacional, como ocurre  en otras naciones del mundo occidental.

En estos momentos de fuertes choques emocionales montados por el separatismo y parte del gobierno de Sánchez, es mejor que las instituciones del estado constitucional se desfoguen o expliquen sus estados de ánimo, ordenadamente, en evitación de males mayores, y porque en una democracia no deben existir brutales desigualdades respecto a la libertad de expresión. Es incomprensible que en España, la Casa  Real y los ejércitos sean los grandes mudos, que no los sordos, en una  jaula de oro.

El equipo de Gobierno viene demostrando en los dos últimos años una falta de sensibilidad muy preocupante con  la consiguiente falta de credibilidad, el pecado capital que arruina cualquier sistema político, como ese encuentro fantasmal de Peter Sánchez y Biden, en el que nuestro presidente ha mentido sin asomo de vergüenza, y el presidente norteamericano nos ha ofendido, indirectamente, a la mayoría del pueblo español en momentos delicados. Tampoco la  Oposición ha estado fina, ha debido lamentar la actitud prepotente y poco diplomática del yanki, y a la vez corregir los disparates de la Moncloa-.Opinamos, modestamente, que el aquí vale todo, es maltratar a la opinión pública, ya muy castigada por una clase política sin categoría y sin vocación de sumar, sino de destruir, caiga quien caiga, hasta el Jefe del Estado, ni paz ni gloria, se venden y compran. O alquilan desiertos.

EPÍLOGO.- En este maremágnum español los medios informativos han entrado en un proceso hedonista con ribetes de violencia, moral y hasta sicológica. Anoche la cadena 13TV vinculada al episcopado dedicaba una hora completa en su programa EL CASCABEL al cruel suceso de Tenerife, pero sin asomo de objetivizar el drama familiar que hace presa en millones de parejas mientras crece la marabunta de un feminismo en guerra contra el varón, sea decente o no. Los medios de la iglesia, hasta aquí en la región, sumando digitales, han entrado en competición en las llamadas audiencias. No se trata de adoctrinar como los kikos, sino de colaborar en la educación informativa, sin tóxicos. El problema posiblemente esté −es una pista− que hasta el obispo se coló en una cola para vacunarse, se equivocó el Espíritu Santo. !!Jesús, María José y el Ángel!!

OTRO SI.- Varias regiones andan en un movimiento de contestación, no solo las gobernadas por el pepé, que exigen al gobierno sanchista el mismo trato que recibe Cataluña, se trata de la Comisión paritaria de negociación que en una semana empezará a funcionar tras conocerse el indulto a los golpistas catalanes. En esta comisión bilateral probablemente se siente Junqueras, como ha admitido hoy el ministro Iceta. Seguramente el Gobierno regional murciano se pronuncie en la misma dirección este mismo fin de semana con el argumento lógico de que no pueden admitir territorios de  primera, segunda y hasta de tercera. No es una movida populista, sino de lucha contra el agravio comparativo.