EL CABEZO RAJAO EN LA LISTA ROJA – J.L. Sánchez

José Luis Sánchez | Opinión | Patrimonio | La Lista Roja es una herramienta para la defensa y recuperación del patrimonio histórico de la  reconocida mundialmente asociación Hispania Nostra, cuya presidencia de honor ostenta la reina Sofía.

Esta Lista recoge aquellos elementos del Patrimonio Cultural Español que se encuentren sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores, al objeto de darlos a conocer y lograr su consolidación o restauración.

En el “presenta”  de la  presidenta de Hispania Nostra, Araceli Pereda deja claro la misión de esta asociación: “… la aceptación de que el patrimonio es un gran recurso, un vector esencial en cualquier plan que pretenda mejorar la habitabilidad o la calidad de vida, el desarrollo sostenible y equilibrado.”

Esto le lleva a una reflexión sobre lo que estamos haciendo con  un recurso tangible, como es nuestro patrimonio.” Nos preguntamos qué razones pueden existir para ese desinterés, casi desprecio, por algo que a priori parece consustancial: el legado histórico que nos ha sido trasmitido debemos conservarlo no sólo por compromiso con otras generaciones sino porque forma parte de nuestro futuro.”

Pues bien, la semana pasada, a raíz de un informe enviado hace meses por la asociación  de defensa del patrimonio DAPHNE y tras corroborar la información y pedirles explicaciones a las autoridades locales y regionales, la asociación Hispania Nostra decidió incluir en su Lista Roja al Cabezo Rajao.

En su ficha dice así:

A 8 kilómetros de Cartagena, en el límite del municipio con La Unión, se encuentra el complejo minero del Cabezo Rajao. Se trata de uno de los puntos más importantes de la minería romana. El nombre le viene por tratarse de la explotación de un filón superficial a cielo abierto de galena argentífera que, después de ser vaciado a pico por muchos de los 40.000 esclavos que trabajaban en la sierra, dejó a la vista una gran raja en la zona que dio nombre al cabezo. Los romanos explotaron la zona durante unos cinco siglos, hasta el siglo III d.C., época en la que comenzó la decadencia de la minería en la Sierra Minera.

A 90 metros sobre el nivel del mar se alza el cabezo hasta los 195 de su cumbre, su “skyline” recorta una silueta de escoriales, construcciones, chimeneas y castilletes mineros, todo ello presidido por “la Raja”.

En el siglo XVI nuevamente se volvió a explotar la minería, esta vez la calidad y cantidad del alumbre que allí había llevó al nacimiento de un poblado cercano, llamado Alumbres.
Es en el tercer tercio del siglo XIX y hasta la mitad del siglo XX cuando vuelve a producirse el auge de la minería en el distrito de la Sierra Minera. Cientos de trabajadores extraían de las entrañas de la tierra las menas de plomo y blenda de sus dos minas: “Nuestra Señora de Monserrat” y la mina “Imperio”. El espectacular castillete metálico de la Montserrat daba servicio a un pozo de 455 metros de profundidad, distribuido en 15 plantas, con un desnivel mínimo de 5,99 metros entre las plantas 11ª y 12ª (323,08 y 329,07 metros respectivamente), y un desnivel máximo de 59,62 metros entre las plantas 13ª y 14ª (361,23 y 420,85 metros respectivamente).

La población de La Unión llegó a tener 36.000 habitantes y la riqueza minera elevó considerablemente el nivel de vida de la zona. Esto atrajo a multitud de inmigrantes, sobre todo de Andalucía, y de ahí se dio lugar al nacimiento de los cantes flamencos de Levante, como las mineras y las cartageneras.

El Cabezo Rajao es Bien de Interés Cultural, con la categoría de Sitio Histórico, el perímetro de protección incluye totalmente el Cabezo Rajao y el Cabezo Agudo, además de las oficinas, casas de máquinas, castilletes, chimeneas, lavaderos y otros elementos e infraestructuras minero-metalúrgicas, así como los yacimientos arqueológicos y bienes muebles e inmuebles ubicados dentro de su perímetro.

En cuanto a su estado de conservación;

Muy malo. En 1996 la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura y Agua, en el marco del programa financiado por la Unión Europea “Ouverture”, participó en el proyecto “Green Action” junto con las ciudades de Prievitza en Eslovaquia, Stavroupolis en Grecia, Liubliana en Eslovenia y Edimburgo en Escocia.  Se redactó entonces un plan de acción para la recuperación del Cabezo Rajao y el vecino Cabezo Agudo. Actualmente se ignora si el resto de localidades acabaron llevando a cabo sus proyectos. En el Cabezo Rajao, al menos, parece que no se realizó nada.

A continuación copio el enlace de ese proyecto “fantasma” del que no se vio ni un euro en el Cabezo Rajao. Ignoramos si en otros sitios si se vio el dinero de Europa.

https://murcianatural.carm.es/c/document_library/get_file?uuid=5da632fa-4414-40c9-9784-df0335b1e498&groupId=14

Mientras sabemos qué pasó con los fondos europeos. Mientras las administraciones se ponen las pilas y apuestan por poner en valor nuestro patrimonio y mientras despertamos y comenzamos a exigir a nuestros políticos  que trabajen por y para nosotros.

Salud y Felicidad desde Cartagena de Levante