EL CASTILLO DE SAN JULIÁN. EN LA LISTA ROJA – J. Luis Sánchez

José Luis Sánchez | Opinión | Patrimonio | A una cota de 298 metros sobre el nivel del mar, el Castillo de San Julián es el que se encuentra a mayor altura, además de ser el más moderno de los cinco con que cuenta Cartagena.

Propiedad de Telefónica, a día de hoy sufre riesgo de colapso y derrumbe dado el abandono y ausencia de mantenimiento del BIC. Tan solo las antenas, algo prohibido en cualquier Bien de Interés Cultural, tienen ese mantenimiento que en el resto del monumento brilla por su ausencia. Esto ha llevado a que la asociación Hispania Nostra, lamentablemente haya incluido en su Lista Rola del Patrimonio a nuestro castillo. El último castillo defensivito construido en Europa.

Soy consciente que el texto que sigue es un poco largo, y así lo he pretendido para que tomemos consciencia que en esos muros vacíos, a punto de derrumbarse, hay mucha historia que, como el castillo, no podemos ni debemos dejar que desaparezca.

Desde antiguo la posición de la cumbre del monte San Julián ha sido estratégica, así en julio de 1596 llega a la ciudad la noticia de que la Armada inglesa ha sido vista en Cádiz, por lo que, además de ordenar a todos los moros que salgan de la ciudad, se establecen puestos de vigilancia en el cabezo de San Julián y Atalaya, dotándolos de leña suficiente para hacer fogatas con las que avisar.

En 1574, mediante una   Real provisión, Felipe II ordena que las galeras invernen el puerto de Cartagena y así guardarlas de los moros, este hecho será de vital importancia para el futuro de Cartagena y de sus fortificaciones.

El 24 de junio de 1706.  Los ingleses, partidarios de los Austrias toman Cartagena, muchos soldados franceses se refugian en el convento de San Diego, siendo sacados posteriormente vestidos de frailes ayudados por los monjes. El 8 de septiembre tiene lugar la Batalla del Albujón entre las tropas de los Austrias, acuartelados en Cartagena y los Borbones, mandados por el Cardenal Belluga. La batalla acabará con la retirada de las tropas de los Austrias a su refugio de Cartagena. El 18 de noviembre de1706 el duque de Berwick, al mando de las tropas borbónicas toma Cartagena, arrebatándosela a los ingleses, defensores de los Austrias, que han estado acuartelados en la ciudad durante cinco meses. Su presencia nos dejó la torre circular que corona el castillo de San Julián, terminado de construir casi 180 años después.

Entre los años 1795 y 1796, el ingeniero Juan José Ordovás propone un fuerte autosuficiente en las alturas de San Julián, que acompaña de un exhaustivo informe sobre la idoneidad de fortificar San Julián como un “fuerte autónomo»

Desestimada la propuesta de Ordovás, poco después la situación Internacional vuelve a desencadenar un cambio de rumbo en la política defensiva, por lo que el Ingeniero Mariano Llopart será destinado a Cartagena para acometer fortificación provisional de la cumbre de San Julián, ante la inminencia de un nuevo conflicto con Inglaterra, augurable por nuevo la firma del Tratado de San Ildefonso, entre Francia e Inglaterra en agosto de 1796.

 En 1797, Ordovás se mantiene firme en sus sugerencias acerca de la necesidad de un fuerte de mayor calibre para San Julián, del mismo modo que informa al entonces Ingeniero General, Francisco Sabatini, que aún restan también la fortificación de La Fontaneta y Picachos para dar por cerrado el plan de Fortificación de 1766, previsto por Zermeño.

Ordovás realizara en 1799 tres planos que contienen las plantas y secciones del monte San Julián.

Para comprender el papel que desempeña el castillo de San Julián en la defensa de la costa de Cartagena, nada mejor que…

LA DESCRIPCIÓN OROGRÁFICA DE LA COSTA DEL REINO DE MURCIA POR EL INGENIERO MILITAR MANUEL CABALLERO, 1801.

“En cuanto a Cartagena, sus murallas servían solo para «contener un golpe de mano y evitar una escalada, pues lo que es el sitio no puede resistirle», aunque en este caso las importante dotación militar era una garantía de seguridad, siempre que se evitara que el enemigo tomara los montes próximos; para lo que era indispensable la construcción del fuerte de San Julián, considerado «el todo de la defensa de la Plaza y Arsenal».

Más adelante añade “En la cima del monte de San Julián que se eleva 260 varas sobre el nivel del mar, existe un fuerte provisional, en muy mal estado, por haberse podrido las faginas, que formaban los merlones o embrasuras y la rodillera. Tiene su cuerpo de guardia, almacén de pertrechos de artillería, y repuesto de pólvora, y explanadas de madera. Por lo interesante de este punto está aprobado en él la construcción de un fuerte, pues posesionado el enemigo de dicha altura dominaría la plaza y baterías, siéndole fácil descender desde allí a tomar por la gola las de Trinca Botijas y Santa Ana, y defender el puerto de Escombrera. Como igualmente las avenidas del hondón al arrabal de Santa Lucía.”

En 1808 una orden nos da idea de la importancia de la batería que desde que los ingleses la establecieran en 1706, estaba emplazada en la cumbre del San Julián.

“Para evitar que el enemigo se apodere de las Baterías de Mar, como es posible, viniendo por tierra, tomándolas por la espalda, y haciéndose de Artillería de grueso calibre que no es fácil pueda conducir, se hace indispensable no solo tenerías en las fuerzas de sus dotaciones, sino es sostenerlas y guardarlas en el modo siguiente:

Desde luego que se tenga noticia que el enemigo se acerca a esta Plaza, debe ocuparse la altura o falda del Monte San Julián con 700 hombres al mando de un Coronel o Teniente con el correspondiente número de oficiales que deberán campar a fin de que se opongan a que tomen los caminos que van a las Baterías de Trinca Botijas y Santa Ana, y en el caso de no poder resistir a la Superioridad se retirarán al fuerte de los Moros o a la Plaza, por cuyos fuegos serán sostenidos.”

En 1823, después de meses de sitio de la plaza por las tropas francesas de los 100.000 hijos de San Luis, el general Torrijos entrega a las tropas francesas la Plaza y los castillos de San Julián, Moros y Atalaya.

El 4 de marzo 1844 las tropas sitiadas en Cartagena, al mando del comandante Gavilá, tras horas de combate, cargan a la bayoneta contra los partidarios de la proclamación como reina de Isabel II, tomando el castillo de San Julián.

El 9 de septiembre de 1873, durante la sublevación cantonal el castillo, aún inacabado, cambia de nombre, dándole el nombre del escritor y poeta Froilán Carvajal, fusilado en la cárcel de Ibi en 1869.

“La Junta Soberana de Cartagena en su sesión de anoche, acordó por unanimidad, y á propuesta de los dignos defensores del castillo de San Julián, que dicho castillo se denomine en lo sucesivo de “Froilán Carvajal”, en conmemoración del sacrificio de este mártir en defensa de la federación española.

En su consecuencia las oficinas todas que dependan de esta digna autoridad tendrán Presente este acuerdo para no designar en ningún documento este fuerte sino con el nombre anoche acordado.

Salud y federación.

Cartagena 9 de Setiembre 1873.”

El 27 de noviembre del año del Cantón, el gobernador del castillo muere al reventarse un cañón. Y una vez caído el Cantón el 12 de enero del 74, allí  se encontró una copia de la cartag que Roque Bárcia había enviado al presidente de Estados Unidos Ulysses S. Grant. La que se mal interpretó (como muchas cosas del Cantón) como la petición de Cartagena en convertirse en el estado 51 de Estados Unidos.

El 14 de abril de 1883 leemos en el diario EL ECO DE CARTAGENA

“Según tenemos entendido se va á artillar el castillo de San Julián con grandes piezas Modernas. La subida de los cañones, nos han asegurado su hará por el camino que pasa por encima del muelle de la Curra, empleándose crecido número de presidiarios en la faena.”

El 10 de enero de 1886.  Durante la noche, un grupo de insurrectos, encabezados por el cartagenero Manuel Bartual se hace con el Castillo de San Julián y ondean una bandera roja durante todo el día. Todo apunta a una operación de más calado para instaurar la Segunda República en España.

El general Fajardo sale de la plaza y al frente de la tropa llega al castillo oscureciendo para intimidar a los insurrectos y conseguir su rendición, una descarga de fusilería que al cabo de los días, acabó costándole la vida a Fajardo, fue la respuesta de los revolucionarios, que aprovechando la oscuridad huyeron por la costa, esta fue la última aventura en que se embarcó Antonete Gálvez, que acompañado de su hijo huyó otra vez al exilio voluntario.

Mientras el obrero de la Maestranza Manuel Bartual permaneció en Cartagena para responder de sus actos, sería juzgado y condenado a muerte junto a otro compañero, un tercer juzgado fue condenado a 10 años por ser demasiado joven.

El 13 de enero 1886.  Mientras la Guardia Civil ha detenido ya a 24 de los sublevados en el castillo de San Julián. Es operado el general Fajardo, herido al intentar conminar a la rendición a los rebeldes. Se le amputa la pierna engangrenada, sin cloroformo ya que el General lo ha rechazado.Sin embargo, el 28 de enero de 1886 fallece D. Luis Fajardo..

El 3 de marzo de 1886, día gris y lluvioso en Cartagena, Manuel Bartual Verdejo es sacado del presidio y conducido en un carro custodiado por la Guardia Civil hasta el cementerio de Santa Lucía, donde el patíbulo, el garrote, el verdugo y la caja estaban esperando.

Ni la petición de indulto por parte de las autoridades municipales, ni la que hiciera la viuda del general Fajardo conmueven al gobierno que no puede permitir estos levantamientos republicanos, un mes y medio después de la muerte del rey Alfonso XII y a dos meses del nacimiento del nuevo Rey, Alfonso XIII.

El 2 setiembre de 1891 leemos en la prensa la siguiente noticia.

“En las primeras horas de la noche oyéronse algunos disparos junto al castillo du San Julián, a los que la fortaleza contesto con una descarga. No hubo más, sino la alarma que duro largo rato. Después se averigua que todo fue debido a la imprudencia de algunos mineros”

Como vemos el miedo a la Cartagena federal seguía patente, no en vano durante todo siglo XIX, la ciudad fue uno de los principales focos del liberalismo español.

El 20 de mayo de 1898,   en el almacén de proyectiles del castillo de San Julián estallan 13.000 kilos de pólvora causando 11 muertos y 62 heridos, reduciendo a ruinas la parte este del castillo. La guerra con Estados Unidos había hecho que se reforzaran las defensas de la plaza, almacenando más minicion en nuestras fortalezas.

Al día siguiente leemos en la Prensa “Una mujer del pueblo llamada Dolores Álvarez Albita, de 54 años, viuda, Que se hallaba en la plaza del parque, presenciando el triste espectáculo que ofrecía la conducción á la última morada de las víctima del suceso acaecido en el Castillo de San Julián, sufrió un sincope que la produjo la muerte, siendo conducido el cadáver al Depósito del Hospital de Caridad, donde ha sido reconocido por el médico forense señor Aviles.”

El miércoles 19 de octubre de 1909 se realizan las pruebas de la batería de obuses General Ordoñez, situada junto al castillo. Que pasará a perder importancia estratégica para convertirse en alojamiento de los servidores de la batería y más tarde en penal de oficiales.

Con el tiempo tiempo el castillo  se constituye como prisión de oficiales.

Tenemos noticia de que el 27 de agosto de 1935  Enric Pérez Farrás que está preso en Cartagena, como la mitad del gobierno de la Generalitat catalana, escribe a su amigo  Jaume Creus.

“Castillo de San Julián – Cartagena – 27-8-35”

…”Mi vida en esta penitenciaría, poco más o menos como siempre, en lo que sí noto (mejorando en nº y en calidad) diferencia es en las visitas, pues desde que trajeron el penal de Cartagena a Gassol, Barrera, Mestres y Martí Esteve, rara es la persona que viene a verlos, que no se sacrifique, recorriendo una pendiente de 5 km de camino para subir i estrechar la mano de Farrás. Procuro decirle lo que agradezco estas pruebas de afecto y simpatía. “

El 23 de febrero de 1936.  Son puestos en libertad los dirigentes de la Generalitat de Cataluña que estaban presos en el penal de Cartagena, más tarde se liberara al jefe de los Mossos, Pérez Farras que estaban en el castillo de san Julián.

Tenemos también noticia en el BOE de la orden de 6 de noviembre de 1970 por la que se concede la libertad condicional al penado Martín López Cal1ada, de la Prisión Militar del Castillo de San Julián (Cartagena).

El 16 de septiembre de 1972 el Capitán General de la tercera Región Militar, informa al Ministro del Ejército acerca de los Castillos de Galeras y San Julián, que, hasta ese momento, funcionan como presidio, el de Galeras de tropa y el de San Julián de oficiales. El Capitán General se refiere en estos términos a estos castillos; “resulta antieconómico su mantenimiento en condiciones decorosas en proporción a la población penal que alberga, por lo que… parece adecuado se habilite otro establecimiento más reducido y que reúna condiciones más aptas y resulte de más bajo costo de mantenimiento”.

Sin embargo se hicieron pequeños arreglos y reformas para humanizar la estancia tanto de los penados como de la tropa encargada de su custodia.

El 8 de octubre de 1982 llega a la prisión naval preventiva de Cartagena, situada junto Lo Campano, el teniente coronel golpista Antonio Tejero, su destina iba a ser el castillo de San Julián, pero se ha desestimado por no estar en condiciones.

El abandono del Castillo por parte de los militares era cuestión de tiempo, de hecho en 1988, existe una iniciativa surgida desde el grupo cantonal en el ayuntamiento para que se construyese un teleférico para transportar gente entre la Atalaya y San Julián, incluido en un proyecto de parador nacional de turismo. Al final no hubo parador, el Parador fue parado antes de nacer, ni teleférico sobre el mar, aunque aún colea esta idea que dicen que un día y de manera espontánea apuntó Jordi Pujol en una visita que realizó a Cartagena, aunque fue José Zarco quien había apuntado esta idea años antes en El Noticiero.

El 9 de enero de 1909 aparece en La Vanguardia publicada la noticia de la instalación de una potente antena de radiocomunicación para establecer contacto con Melilla durante la estancia del Rey en aquella ciudad.

A principios de la década de los 70 del pasado siglo la altura del Castillo empieza a llamar la atención de los operadores de radio, tal y como nos dice la noticia aparecida en el diario El Noticiero de Cartagena el 29 de septiembre de 1970.

Y efectivamente al año siguiente la antena de Radio Juventud convivía en el Castillo junto a otras antenas y con la población reclusa.

En el «PLAN GENERAL MUNICIPAL DE ORDENACIÓN  (Normas Urbanisticas)», aprobado el 9 de abril de 1.987 (BORM. 14.4.1987), el Castillo de San Julián está catalogado con la consideración de Bien de Interés Cultural con el grado de protección 1. Además ya estaba declarado por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 de Junio, del Patrimonio Histórico Español. E incluso antes por el gobierno franquista al declarar monumentos a todos los castillos.

En la Ley de Patrimonio histórico de 1985 en su Artículo 19 punto 3 leemos;

“Queda prohibida la colocación de publicidad comercial y de cualquier clase de cables, antenas y conducciones aparentes en los Jardines Históricos y en las fachadas y cubiertas de los Monumentos declarados de interés cultural.

Se prohíbe también toda construcción que altere el carácter de los inmuebles a que hace referencia este artículo o perturbe su contemplación.”

El 22 de febrero de 1990 según comunicado del Coronel Ingeniero D. José Vicente de Tomás Ballester al Excmo. Capitán General de la Región Militar se da cuenta de la puesta en funcionamiento de un repetidor EN-226 en el Castillo de San Julián. «terminadas las obras comprendidas en el ‘proyecto instalación repetidor red VHF’ para las unidades territoriales de la Policía Militar en el Castillo de San Julián (Cartagena) Murcia»

En diciembre de 1990, José María EscuínMonfort, Diputado por Castellón, perteneciente al Grupo Parlamentario Popular formula la siguiente pregunta en el Congreso de los Diputados al Gobierno “Habiendo sido desafectado para el fin público al que estaba destinado y declarada su alienabilidad respecto al Castillo de San Julián en Cartagena (Murcia), de 230.071 metros cuadrados de superficie, se pregunta al Gobierno: ¿Qué gestiones está realizando la Gerencia de Infraestructura de la Defensa para su enajenación?”

La respuesta llegó el 9 de febrero de1991. “La Gerencia de Infraestructura de la Defensa lleva a cabo actualmente conversaciones con el Ayuntamiento de Cartagena con vistas a la inclusión en un posible Convenio de la propiedad del Castillo de San Julián.

 Madrid, 24 de enero de 1991 .

-El Ministro, Virgilio Zapatero Gómez.”

Sin embargo y aún a pesar de las expectativas el Castillo no pasaría a manos del ayuntamiento de Cartagena sino a las de Telefónica, que con dos privatizaciones, una en 1995 y otra en 1999 pasó a ser, de una empresa pública a privada, y con ella el estatus quo del Castillo que pasó a ser de público a privado.

En 1995 mediante un convenio del Ayuntamiento de Cartagena con Telefónica se dota de iluminación monumental al Castillo, aunque no duraría mucho, tampoco durarían mucho las puertas cerradas del castillo y con esa apertura de puertas vendría la entrada de vándalos y expoliadores, que unido al abandono y falta de mantenimiento hace que el deterioro progresivo se haya acelerado en estos últimos años, aunque en la página oficial del Ayuntamiento de Cartagena nos describan el castillo y su estado de la  siguiente manera

“Es el castillo de Cartagena con mayor altitud y el más moderno, siendo de estilo neoclásico ecléctico de la Escuela Española algo afrancesado. Doble entrada y puerta elevadiza. Durante la guerra de Sucesión, los ingleses al mando del Almirante Lake tras la conquista de Cartagena construyeron la torre cilíndrica de San Julián, hoy en el interior del Castillo, que venía fortificándose desde la segunda mitad del s. XVIII.

Objetivo: Defender la cumbre del monte de San Julián para evitar que fuera utilizado por el enemigo y dominar la bocana del puerto.

Se encuentra en excelente estado de conservación.”

Por su parte Telefónica, propietaria del castillo colabora con programas culturales de gran importancia, como el museo Reina Sofía o la digitalización de documentos con la Biblioteca Nacional de España.

Así mismo mantiene el Museo de la Fundación Telefónica en Madrid, el Museo de las Telecomunicaciones de Canena (Jaén),  el Museo Profesor Joaquín Serna de Historia de las Telecomunicaciones ETSITUPM Madrid, el Museo de las Telecomunicaciones EUITT – UPM en Madrid, el Museo Didáctico de las Telecomunicaciones en La Coruña, el Museo de las Telecomunicaciones UPNA en Pamplona, Museo San Telmo en San Sebastián y el Museo Postal y Telegráfico en Madrid

En cuanto a la Región Telefónica colabora con el Servicio Murciano de Salud en su transformación de procesos e implantación de tecnología ITIL en el ámbito de las TIC. Además, participa en el curso de grado de Ingeniería en Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Cartagena, en la asignatura de Proyectos mediante una clase magistral sobre la orientación de Telefónica como operador global TIC. También se han presentado, en las tres Universidades de la Región, las Becas SIPE de Telefónica para fomentar la participación de los alumnos que han terminado las carreras en las mismas. La compañía es además Patrocinador Tecnológico del Concurso de Contenidos digitales móviles, videos y apps, fomentado por el INFO y la Consejería de Empresa, Industria e Innovación y de la LAN PARTY MURCIA y de la TELECO PARTY de Cartagena mediante la instalación de los circuitos de fibra para estos eventos.

…y SIN EMBARGO, EL CASTILLO SE CAE.