CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO – Cano Vera

José Juan Cano Vera | Estimado Presidente, sí le soy sincero, que si lo soy, muchos españoles/as, confiamos en que usted tenga éxito en su gestión política, demostrando que ejerce como estadista en tres gravísimos problemas que afectan al pueblo español: crisis sanitaria, crisis económica y crisis de unidad nacional (ruptura separatista y conflicto con Marruecos). Los europeos no podemos seguir consintiendo que Marruecos provoque una crisis internacional cada vez que quiere acallar violentamente sus problemas internos.

A fecha de hoy y con proyección global, sobre todo en la Unión Europea, los frecuentes choques con Marruecos no han dejado de ser actuaciones ventajistas y verdaderos chantajes emocionales desde finales del siglo XIX hasta nuestros días, con el añadido de una diplomacia, la nuestra, totalmente inoperante. Desde hace un mes, la estancia en un hospital de Logroño, del jefe de la República Saharaui, Sr. Ghali ha supuesto una grave escalada de ataques propinados por el gobierno de Mohamed VI, totalmente irracionales porque nuestro país siempre ha sido refugio de numerosos políticos de renombre, y de miles de personas huyendo de las dictaduras que afligen a la Humanidad, entre ellos miles de marroquíes del Rif y del Sahara ex-español, un autentico genocidio perpetrado por un estado medieval en el que la libertad ni existe ni se le espera, con la colaboración tácita de Estados Unidos y en menor medida por Francia, nuestros queridos aliados. Ya sabemos cómo se las gastaba Paris cuando protegía a los pistoleros de ETA, y ahora Bélgica con los golpistas catalanes que andan como en casa y además cobran sueldos con el dinero de nuestros impuestos, señor Sánchez. Por favor, diga que estamos hartos  de nuestras  amistades peligrosas. Y no se nos borra de la cabeza que el asesinato de Carrero se perpetró a trescientos metros de la embajada norteamericana en Madrid-.Y  cableaban libremente  la calle para explosionar la  dinamita, sacos  enteros. Sí, a veces don Pedro  creo que somos una nación de gilipuertas, destacando la clase política desde el reinado de Carlos III.

Este nuevo chantaje delictivo de Marruecos no es nuevo, nos castigan contundentemente por cualquier motivo serio o no. Los que hemos vivido muchos años en Marruecos del norte conocemos perfectamente que España es víctima de su propia debilidad política, psicológica y militar, pero nosotros, sr presidente, tenemos medios suficientes −de todo tipo− para reaccionar frente a un gobierno agresivo, corrupto y sin escrúpulos morales o religiosos. Muy fuertes, si usted y nosotros somos capaces de reaccionar con dignidad, sentido común, paciencia y dosis de energía bien administrada para no ser arrollados, como opera Francia en Marruecos y Argelia, porque no hay que ser muy listo para concluir que, de seguir la confrontación, Rabat tiene mucho más que perder que la Unión Europea. Se podrían revisar los aranceles que facilitan exportaciones de tomates marroquíes, se podrían imponer otros acuerdos pesqueros, se podrían cuestionar la extensión unilateral de las aguas territoriales marroquíes, se podría limitar la circulación de capitales a Marruecos, se le podría reprochar diariamente su falta de democracia y su falta de respeto a los derechos humanos, se podría revisar la política turística y migratoria de la Unión Europea, considerando a Marruecos un estado hostil. El rey y el gobierno alauita deberían ser conscientes de que su estado tiene el tejado de vidrio.

Si señor Sánchez, España puede defenderse poniendo en marcha su musculatura de potencia europea, sin ponerse de rodillas en Bruselas, Washington, Paris y Rabat. Somos el primer inversor en el Magreb, mas, podemos desestabilizar el régimen tiránico de Rabat, no solo en el Sahara, Argelia y el Rif, y en otras naciones, ochenta que apoyan globalmente al Polisario y doce a los rifeños del norte. Naturalmente, no se hará, pero se puede, y deberíamos enseñar las cartas a nuestros vecinos que se juegan mas el futuro que el presente. Recordemos, para que se sepa, que tras la guerra civil, en Ifni cayeron muertos muchos soldados españoles a mano de tropas irregulares marroquíes. Se  montó un dispositivo para abrir un frente en el norte de Marruecos, se puso en marcha −en pleno franquismo− el envío de armas desde Melilla al Rif, pero cuando el general Gotarredona lo comunicó a Madrid, el almirante Carrero Blanco se opuso, y el barco volvió a su base, un barco de pesca de altura-.A pesar de que nuestros analistas lo recomendaron vigorosamente. Efectivamente el reino alauita tiene puntos frágiles y muy vulnerables. Otra cosa es cómo juguemos con los tahúres.

Sr Presidente, tome nota de lo que le escribe el firmante que ama a África y desea la paz y la libertad para todos los países que sufren hambre, sed de justicia y paz.