DESDE EL FRANQUISMO A HOY, LA SOMBRA DE MARRUECOS – Cano Vera

REFLEXIONES.

José Juan Cano Vera | Durante casi tres décadas he vivido y sigo viviendo en y con África, desde los cinco años. Marruecos, Argelia, Guinea  Ecuatorial, Melilla, Ceuta y un largo etc. que me llena de orgullo, porque seguramente fueron los mejores años de convivencia pacífica y humana, no solo con los musulmanes, también con los cristianos,, hebreos,  budistas, y gente sin ideas religiosas, no ateos, lo que configuró mi personalidad y formación humana, porque los africanistas españoles somos gentes que valoramos mucho la solidaridad, estábamos en países ocupados, civil y militarmente, pero apenas se notaba desde los años cuarenta del siglo pasado ya funcionando el franquismo que en  el llamado Protectorado se dedicaba a construir hospitales, sanatorios, consultorías, escuelas, centros de formación profesional y promocionaba la cultura árabe, y el respeto al mahometano.

La mayoría de los residentes vivíamos aceptablemente y apenas notábamos el rigor del franquismo. Los pueblos y ciudades eran encantadores, hasta en el agreste RIF donde hace un siglo el ejército español sufrió la derrota  más cruel a manos de las jarcas de Abdelkrim, el desastre de ANNUAL, porque los políticos de los años veinte fueron incapaces de resolver, como en la América latina y aquel bochorno del 98.

Cincuenta años después se montó la MARCHA VERDE  contra el Sáhara y España, con el apoyo fundamental de los Estados Unidos, y algo menos de Francia y Argelia, muriendo el general Franco, el amigo de los árabes con una política exterior adecuada que dejó de funcionar porque nuestros políticos fueron unos ineptos, y menos mal que el entonces príncipe JUAN CARLOS hizo lo que pudo para evitar otro desastre militar, y lo digo porque  yo estaba allí, no me corto un pelo, aunque algunos soplagaitas digitales publiquen chorradas campestres o me llamen facha, medalla. Tampoco Argelia, se lavó las manos. Le convenía un choque militar hispano-marroquí. Y no olvido que desde ARGEL se alentaba el separatismo canario.

Nuevamente, hoy seguimos con los mismos problemas con una política exterior mostrenca pero emputecida porque hasta nos  chantajean los hermanos y vecinos de Marruecos, no porque ellos  vayan a lo suyo, sino porque los nuestros no saben lo que es nuestro, hasta los dirigentes separatistas catalanes nos chorrean en aquella región y en otras naciones europeas. Y si algunos pedimos o sugerimos que Felipe VI y su equipo de notables participen en despejar incógnitas, nos insultan. O publican en pantallas domésticas fotografías indecentes de ignorantes radicales que se venden a buen precio.

Nadie o muy pocos saben que el conflicto con Marruecos no es tan simple como Melilla y Ceuta, sino una lucha soterrada de elevados intereses económicos, porque España es el PRIMER INVERSOR ECONOMICO en aquel país con un pueblo que nos aprecia. El conflicto tiene varios frentes, pero el más grave es el combate en que se juegan miles de millones, hasta billones, con guerreros tan potentes como ESTADOS UNIDOS, FRANCIA Y CHINA avanzando paso a paso por toda África, y estos sapencos nuestros ni se enteran. Quizás el que escribe, tampoco, pero menos. Palabra.

EPÍLOGO.- Evidentemente, existe otro Marruecos, el que aprecia al pueblo español, sigue sus televisiones, el fútbol, la democracia, la libertad  y admira su sistema de vida, lejos del monstruo afrancesado del Marruecos oficial que ha inundado las administraciones de las regiones del Norte, desde la independencia. Lo estamos observando en  nuestras televisiones, en las de la Unión Europea, e incluso dan vivas a España, la gente joven, bien preparada pero asfixiada en el paro y en las cárceles alauitas. Siguen las avalancha en Ceuta, y Melilla atosigada por los cierres de  fronteras con escasez de alimentos y altos precios, ya no entran los 15.000 marroquíes de las cabilas de Nador, Segangan y Midar con sus productos de la huerta, desesperados. Y el covid que destroza vidas, sin la esperanza de llegar al pequeño hospital melillense. Y las mujeres, sin saber donde dar a luz. Una calamidad que paga el pueblo marroquí, castigado por una dictadura coronada.

Un régimen sin escrúpulos capaz de todas las argucias políticas y económicas, con los ojos puestos en las gigantescas bolsas de petróleo descubiertas a ochenta millas de LANZAROTE, frente a las costas del Sahara, que reivindica como de ellos bajo el paraguas norteamericano, como en GUINEA ECUATORIAL ex española. No nos equivoquemos, seguro que nuestra ministra de Defensa, Margarita Robles, tiene un dosier perfectamente informado.