MARRUECOS SE VENGA

EDITORIAL | Hace 48 horas este digital publicaba un artículo en el que se vaticinaba que Marruecos, el  Gobierno, se tomaría venganza por la decisión de España de acoger al general en jefe de las fuerzas armadas saharauis, en un hospital de Logroño, como un gesto humanitario de una democracia europea, como hace meses lo hacia  Alemania acogiendo al líder ruso de la oposición. Pero este gesto español Marruecos lo ha utilizado para aumentar la presión para que la Moncloa se preste al juego sucio de apoyar el genocidio en el desierto del Sahara, y ayer miles de marroquíes de todas las edades pero principalmente gente joven, entraban en Ceuta como una segunda Marcha Verde que pone en peligro la seguridad, la integridad y la sanidad de la ciudad española, cuyas calles, anoche, a la hora de redactar este editorial, se paseaban agitadores profesionales posiblemente aleccionado por los servicios secretos marroquíes. Solo falta que hoy o dentro de unos días Melilla sufra una segunda invasión organizada desde la ciudad próxima de Nador, marroquí, en cuyos aledaños acampan ocho mil inmigrantes dispuestos a un asalto incontrolado.

La crisis con  Rabat se mantiene y la cumbre prevista desde enero no se cumple, en un claro chantaje político montado por mentes ocupadas por el rencor de las autoridades marroquíes, que tiene dos puntos vulnerables como el Sáhara y el  Rif a punto de estallar, graves yendo a muy graves, a pesar del apoyo de los Estados Unidos, nuestro aliado de la OTAN, que en África juega sucio y con golpes bajos.

Nuestro  criterio es que el Gobierno de España debe responder dignamente, salvo que siga la política  de los avestruces. A LAS DOCE DE ANOCHE, el presidente del gobierno ceutí pedía la intervención del ejército, y daba la cifra de 5.000 inmigrantes que han invadido territorio   español. Muy grave, esta nueva marcha verde calculada.

La tensión montada por el gobierno marroquí se está extendiendo en todo en su territorio, ya que mantiene un despliegue militar insoportable para su delicada situación económica, en el Sáhara  con ochenta mil soldados, treinta y siete mil en la frontera con Argelia, algo más de doce mil en las proximidades de Melilla   y Ceuta, y seis mil en el norte, en el Rif, un despliegue con apoyo policial, mejaznia y gendarmería, que así mismo se dedican a la vigilancia laxa del enorme tráfico de drogas, cuyo centro principal se encuentra en el eje Xauen, Tetuán y Tánger, CON BASE ECONÓMICA EN GIBRALTAR, que repercute gravemente  a la zona española de Algeciras, con una delincuencia creciente.

SURESTE PRESS