Las pruebas del juicio contra el juez Presencia estaban falsificadas.

Un reciente descubrimiento de ACODAP lo corrobora. Es una venganza.

Redacción | NP | ACODAP | Es un ajuste de cuentas implacable y absolutamente mafioso. Los cuatro magistrados de la Audiencia de Toledo se emplearon a fondo para confirmar en apelación la insensata, desproporcionada e injusta condena a 34 meses de prisión contra el juez Presencia. Es una evidente represalia contra el juez que se atrevió a denunciarles también a ellos por corrupción.

Que una Sala “cocine” una sentencia con tan inusitada celeridad y rapidez es algo insólito y nunca visto. En tan solo tres días la Audiencia de Toledo resolvió la apelación por votación y fallo. Fue notificada el 5 de marzo y con la fecha de sentencia, los citados tres días después, el 8 de marzo. Se las apañaron con el truco de las fechas para no dar al juez Presencia tiempo para recusar a los magistrados que dictaron la sentencia de la vergüenza. Sorprendentemente son los mismos que dictaron otra anterior por la que una semana antes fueron denunciados por corrupción. Cocinaron una venganza.

El tejemaneje de los cuatro está claro: “Tú me denuncias y, antes de que se admita a trámite la denuncia, yo te confirmo la pena de prisión aunque sea injustamente. Así, el ‘sospechoso’ pasas a ser tú, dejando de serlo nosotros”, es lo que dice entre líneas la inquisitorial sentencia.

En el escrito de interposición del recurso de casación, que acaba de presentar la defensa del juez Presencia ante el Tribunal Supremo, surge con toda claridad un importante hecho, a la vez gravísimo y sorprendente. Algo que a buen seguro va a suponer un giro de ciento ochenta grados en el devenir de este estrafalario proceso de simulación judicial.

ACODAP, la asociación contra la corrupción y en defensa de la acción pública liderada por Fernando Presencia, descubre y denuncia ante la Policía Nacional que el testimonio de particulares que se utilizó en el juicio contra el ex juez decano de Talavera de la Reina había sido falsificado.

Después de un minucioso análisis por parte de los investigadores de la asociación denunciante, se ha podido constatar que el entonces secretario del decanato, Ignacio Ramírez Montalvo, se quitó de encima la denuncia original del juez Presencia y sus documentos porque tuvo miedo de las posibles represalias. Por eso dejó en el expediente solo una fotocopia mutilada de un texto entrecortado, a todas luces incomprensible, lo que impedía tener conocimiento cabal del verdadero alcance y gravedad de los hechos denunciados y de la identificación de los sospechosos.

Cuando se pidió a la nueva secretaria del decanato, Rosa Rodríguez Fernández, que certificara el contenido del expediente, en vez de proceder ésta a reconstruir las actuaciones no se le ocurrió otra cosa que simular la certificación del contenido de las fotocopias como si fueran los originales, de manera que la denuncia mutilada y desprovista de cualquier tipo de documentación se ofrecía ante propios y extraños como algo incomprensible e inverosímil.

Todo ello desobedeciendo de manera consciente lo que dice el artículo 5 del Real Decreto 1608/2005, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico del Cuerpo de Secretarios Judiciales, según el cual estos funcionarios “deberán hacer constar en la expedición de las certificaciones o testimonios el carácter original o no del documento con respecto al cual se expide la certificación o el testimonio”

Este falseamiento del testimonio fue aprovechado por el actual presidente de la Audiencia Provincial de Toledo, Juan Ramón Brigidano, que había sido denunciado previamente por el juez Fernando Presencia por estar aquél implicado en actos de corrupción.

Desmadejemos los hechos y antecedentes, pues son algo enrevesados. Se remontan al año 2.013, siendo entonces presidente de esa Audiencia Provincial el ya jubilado Manuel Gutiérrez Sánchez-Caro, íntimo amigo de Mª Dolores Cospedal, en aquella época presidenta de Castilla-La Mancha.

ACODAP | Nota de Prensa |