EL MANIFIESTO DE LENIN – Cano Vera

ANALISIS

José Juan Cano Vera | Siempre, desde que en mis años jóvenes me atraía el marxismo como pura teoría  que terminó cuando los blindados de Stalin arrollaron a  países amigos y se descubrieron cientos de miles de gulags en las heladas estepas siberianas, LENIN emergía en mis lecturas y en sus pronunciamientos ante las masas e impartía doctrina a los colegas afirmando, rotundo: “No, no, estáis equivocados, no levantasteis periódicos, comprad periodistas”. Había nacido la propuesta del periodista mercenario que décadas después exaltó Joseph GOEBBELS, el ministro de Propaganda de Hitler, el maestro y sicólogo de masas que llevaba a millones de seres humanos a la fosas, perseguía rabiosamente a los que discrepaban y cazaba judíos en la hoguera del maniqueísmo salvaje. Y desde luego el capitalismo desalmado no ha sido ni es una cofradía de penitentes, ese capitalismo  que no entiende que la libertad es el campo de la democracia asentada en el estado del Derecho y del Bienestar, la misma que es asediada y hasta violada por el periodismo mercenario y las empresas políticas, los partidos y los sindicatos de clase.

España por ejemplo, como hemos comprobado en las últimas elecciones, con los numerosos francotiradores de los digitales subvencionados descaradamente y dirigidos desde los pisos francos de los partidos, de todos. Millones de euros repartidos para cambios de chaquetas indecentes, claro que no hay que generalizar, no, hay otros honestos y sufridos que viven como pueden, amamantados por una ideología basada en el respeto, la cultura y la libertad independiente. Los más débiles se precipitan por la vega árida de un rio seco de ideas y principios, donde a veces en algún charco nadan los tiburones o algún ángel que da puntapiés al cielo, con opiniones subastadas en el mercado del rencor o en los restaurantes de cinco tenedores, emborrachado con el político que reparte sobres.

Hoy en este diario digital independiente, el doctor Juan Mariano escribe un largo artículo sobrecogedor en el que relata  cómo se persigue al periodismo en este país gobernado por la izquierda social-comunista, para el que los demás somos unos fascistas. Siento escribir tan crudo, pero no aguanto el cinismo, la hipocresía, la deslealtad, los abusos y el caño de mentiras en una de las profesiones más hermosas de la tierra, cuando la profesionalidad es un don aunque te castiguen.

EPÍLOGO.- La tesis debe demostrarse con datos, es irreversible. En concreto, de los cerca de 178 medios informativos que funcionan en España, prensa, radio, televisiones, digitales y  palomas mensajeras, el ochenta y siete por ciento viven del erario público −del estado, diputaciones, comunidades autónomas, ayuntamientos y entidades afines como partidos− sin control, y cuando decimos control queremos decir que nadie sabe si existen algunos medios infiltrados por capital extranjero amigo o no– y cuánto nos cuestan y por qué no se aclara. No son las cloacas que señalaba el ex Koleta, sino quiénes son los amos. En este país hay más de doce mil periodistas parados, y los que trabajan en penosas condiciones económicas carecen de un estatus de objeción de conciencia o algo similar. Cuando hace un mes vi en un digital que amaba un primer plano de un sujeto que opina a precio, y se mantuvo la foto durante seis días, con un pie de elogios  pintorescos, salí huyendo, y dolido-.Algo olia a quemado o a manifiesto tóxico.

Como escribe JUAN ELADIO PALMIS, mi amigo republicano inteligente, son banderas de la conveniencia entre granujas.

AVISO. La esquela del sanchismo está fechada en una funeraria de Murcia, en la ASAMBLEA REGIONAL.

SURESTE  PRESS – Diario independiente