(III) CARTAGENA-TUDMIR y YAQUBI – Aureliano Rodríguez.

UNA RUTA TERRESTRE DE FINALES DEL SIGLO IX

Aureliano Rodríguez Soler | Cartagena | Investigación Histórica | Y, toda vez que el viajero embarcado en la madina de Túnez ha desembarcado en la ciudad andalusí de Tudmir, ha de comenzar el viaje hacia la ciudad de Córdoba. El texto de Yaqubi nos ilustra el viaje de la siguiente manera:

NOTA. – En el texto azul, los nombres, son referenciados respecto a poblaciones, no a territorios. Los viajeros se desplazaban de un núcleo urbano a otro.

La información reseñada en rojo es crucial para determinar el área de desembarco

Recuerden que nos estamos refiriendo al siglo IX, con embarcaciones de madera; por tanto, muy frágiles ante cualquier escollo inadvertido o ante un cambio brusco de viento, pues eran impulsadas por velas. Asimismo, antes como ahora, si no estabas realizando actividades contrarias a las leyes de la zona, necesitaban un lugar muy seguro donde conservar el navío y, posiblemente, realizar algunas reparaciones.

ITINERARIO TERRESTRE

Centrándonos en el itinerario terrestre, de una parte, tenemos las jornadas totales entre Tudmir y Córdoba, que son SEIS. En otra parte del texto nos indica que entre la ciudad de Elvira (a pocos km de Granada) y Córdoba existen DOS; en otras palabras, si restamos estas del total, tendremos que de Elvira a Tudmir existen CUATRO. Si ustedes quieren, pueden realizar el mismo ejercicio en un mapa.

Nosotros en su momento, al tener el dato de la distancia de Elvira a Córdoba -Alemany, Ramírez Águila-, lo único que hicimos fue plasmar en un mapa las jornadas, empezando por la misma capital del emirato. El resultado, como pueden observar, enlaza el sitio de desembarco con la milla cero, en dirección a la capital cordobesa.

Cada tramo terrestre I———–I se corresponde con dos jornadas.

En aquellos tiempos, el desplazamiento de un lugar a otro se realizaba andando, , pero el viajero que quisiera efectuar el trayecto en las etapas anteriormente mencionadas, tenía que convertirse en jinete. Este es uno de los últimos datos, también corroborado por fuentes andalusíes ulteriores a Ibn Said de Toledo.

La ruta terrestre solo está esbozada -como pueden comprobar-. Pero deben quedarse con este dato: era posible, realizar este trayecto a lomos de una cabalgadura -normalmente una mula-, en las seis jornadas señaladas. Y, el trayecto desde madina Tudmir (lugar de desembarco), a Elvira, se realizaba en cuatro jornadas en el siglo IX, pero también los textos andalusíes señalan el mismo tiempo para el mismo trayecto, en el siglo XII, entre ambas poblaciones.

CONCLUSIONES:

Mire, si usted está interesado en este tema, debe interiorizar que el oficio de marino, en la antigüedad, no se improvisaba. Los gremios pasaban sus conocimientos de padres a hijos, por lo que la experiencia iba sumando conocimiento. La ruta andalusí de finales del siglo IX es heredera de una tradición, quizás, trasmitida, desde época fenicia.

Por otra parte, entender el texto de Yaqubi ha sido más fácil desde el momento que el astrolabio de Ibn Said de Toledo nos muestra que las ciudades de Murcia y Tudmir coexistían en el último tercio del siglo XI. Sin embargo, llegar a entender por qué Tudmir estaba en una latitud inferior a Murcia -aspecto corroborado a través de las tablas de coordenadas geográficas cuando ambas ciudades están juntas-, fue algo más complicado que trataré de exponer en otro trabajo.

La complejidad a la que me he referido con anterioridad se basa en que “hay que desaprender lo aprendido” y, esto implicaba asumir que la ciudad de Tudmir no era ninguna de las poblaciones que la historia secular nos ha enseñado. Los datos eran contundentes, apuntaban a que estaba situada en la costa, pues había que unir el lugar de desembarco con el kilómetro 0, desde donde iniciar la salida hacia Córdoba. Otra pista nos la ofreció el trabajo de Molina sobre al-Udri. En el se menciona, tanto la costa de Elche, como la costa de Tudmir, donde había minas de plata. Parecía claro que, nuevamente el texto señalaba a Tudmir como una ciudad.

Sin embargo, comprender la identificación de “campamento” en las palabras de al-Askar y al-Qairawan y que ambas podían ser denominaciones de Cartagena, tanto a través de la Crónica del Moro Rasis como en el mismo texto de Yaqubi, ha sido un poco más compleja. No lo percibimos hasta que no llegamos a entender el por qué a Cartagena pudieron los árabes denominarla Kairawan y posteriormente cruzamos los datos con la referencia de la Crónica de Ibn Askar donde se menciona que la invasión comenzó por Tudmir.

Las informaciones de al-Udri y al-Himyari sobre la derrota de Teodomiro ante Abd al-Aziz y la huida del primero al refugio de Orihuela no fue tan fundamental en un principio, sin embargo, cuando fuimos ordenando los DATOS, percibimos cómo fuentes antiguas y diversas que, aparentemente no tienen conexón, apuntaban hacia una misma dirección y se validaban unas a otras, FUE, en ese momento cuando supimos que estábamos por una línea de investigación diferente.

El asignar a las poblaciones del texto de Yaqubi latitudes -contenidas en el astrolabio y las reales- nos ayudó a comprender que era difícil no preguntarse por qué el autor no mencionó el puerto de atraque de la embarcación, o porqué la ciudad de Tudmir no tenía mezquita siendo la capital del territorio y porque no había un iqlim con el nombre de Tudmir. Los textos de Pavón Maldonado nos ayudaron a comprenderlo.

Nosotros, ahora, lo sabemos.

  • Aureliano Rodríguez Soler

“…al leer los libros de los sabios hay que esforzarse en entenderlos, en encontrar lo que quieren decir en realidad…” Ibn Haytam (m 1039) Egipto.