«Contra la Región»

LA COLLEJA

El Zorro | Opinión | Los compañeros periodistas, los listos y relumbrón de las tertulias cobradas, alquiladas y compadradas , de Madrid y sus aldeas, parece que no se han enterado que nuestra Comunidad Autónoma es de las menos desarrolladas del país, con cien mil parados y los salarios y las pensiones más raquíticas. Hay hartazgo, desengaño y 28 MIL seres humanos en los umbrales de la pobreza, cientos  de sin techos y cuentas corrientes engordadas sorprendentemente registradas en paraísos fiscales o en los bunkers de lujo, aquí al lado. También unos cuatro mil mayores a la espera de encontrar un hueco en una residencia pública para despejar una soledad inhumana, peleados con dios, con la familia y con la sociedad política. No han entendido la colegas lo que ha ocurrido y pasa en la Región murciana, la más corrompida de España donde el déficit democrático es preocupante. Me dice mi amiga de siempre, Milagros H.- de formación intelectual de izquierdas pero libre como el viento, que ha dejado de interesarse por la política. Es lo que pretenden los de las bandas, aburrirnos en el caladero inmenso de las mentiras y las falsas promesas cargadas de demagogia infinita, querida Mila. Lucha para que seamos muchos más que ellos, los maniqueos.

LA MAREA VERDE  de VOX  –no la he votado sino a los regionalistas de Garre —  se ha extendido por todo nuestro territorio, insiste la prensa nacional-pesebrista, pero no explican el por qué. Una campaña surrealista contra la Región y  su cuerpo electoral. La Marea  Negra de la corrupción, el mal uso del dinero público y  una Justicia lenta y politizada en las alturas. VALCARCEL. Documentos en manos de la Fiscalía indican que el ex presidente SABÍA AL DETALLE cómo iba la desaladora de Escombreras, y como el aeropuerto de Corvera era una chapuza para satisfacer a la derecha económica asentada en el delicado tejido endeble de nuestro pueblo que vota mayorías irracionales. Los cabreados, cerca de doscientos mil, y otros amnésicos han votado porque seamos unos xenófobos, algo imposible en un  pueblo que es  cruce de razas por romanizar, sino porque estamos convencidos que nos han llevado al huerto, en román paladino. Son unos fachas según  la tele ‘sextaria’ del predicador Ferreras. Y para más burla nos amenaza un posible gobierno cuya investidura se va resolver en la cárcel, con Junqueras, los ultras catalanes que nos niegan un Plan Nacional Hidrológico y se niegan a seguir con el trasvase, con el apoyo del bipolar Pablo Iglesias. Perdón por la expresión, pero iremos de puto culo. Dicen, y  llevan razón, que a los políticos se les ha cedido mucho poder. Peligro creciente.

OTRO SI.- Se me olvidaba. Sí, claro, el asunto  oscuro de los inmigrantes ahora llamados migrantes, es un problemón internacional, no solo de los españoles, pero resulta que primero habrá que solucionarlo en sus naciones de origen. Se sabe que en ellas, unas doce, de las más tocadas por las hambrunas y otras injusticia sociales tremendas, están gobernadas no por dictaduras, sino por sistemas mucho peores (algo de culpa tiene el mundo occidental cuando salió corriéndole la África desolada, lo vi, lo palpé y lo siento). Por muchos esfuerzos que hagamos, a veces con demagogia basura dialéctica, no vamos a encontrar una salida completa, se vaciaría  medio continente africano y nosotros, los que vivimos en las costas mediterráneas, terminaríamos  rendidos a la evidencia. Un ejemplo de ciencia ficción completo. En Huelva los empresarios del campo necesitan unos nueve mil recolectores de fresas, que no encuentran en Andalucía, así que los traen de Marruecos, resultan más baratos. Seis euros la hora, los españoles cobrarían diez .No interesa. Y así en la región de nuestras penas. Vale ¿a quiénes responsabilizamos, a quiénes? En las costas, desde Algeciras hasta Torrevieja, el 32 por ciento ha votado al partido de Abascal. Y dato que no quisiera escribir, en sus centros penitenciarios, el 34 por ciento son reclusos extranjeros. Da como algo de  tristeza por tanta mentira salida del miedo.

  • EL Zorro

Imagen: La Verdad.es