Por Prepotentes «Otra de Mondejar»

José Hdez. Mondejar | Opinión | Política | La prepotencia es el uso inadecuado del poder o autoridad propia de muchos tiranos o déspotas de regímenes absolutistas, y también, de algunos que creyéndose listos, son unos tontos del culo. Y todo ello, dentro del marco de la política, aclaro.

La prepotencia viene asociada a la soberbia, la arrogancia y, dicho sea de paso, a lo tonto tonto sin remedio.

Normalmente el sujeto que la ejerce tiene una excesiva valoración de sí mismo, lo que trasladado al ámbito en cuestión, su máximo exponente lo hemos tenido en el PP de Rajoy, incluido él mismo.

Cuando la corrupción se hace sistémica en un partido y la actitud de sus líderes se vuelve prepotente, respaldando a los «presuntos» con «te quieros a gogó»,  ¿qué esperan recoger en las elecciones?…., pues está claro  ¡una ful de Estambul, como la que han cogido!.

Eso es lo que le ha pasado a nuestro PP. Lo ocurrente es que ellos se dan por sorprendidos con los resultados electorales y los votos que se han sacado por esta tierra olvidada de tó quisqui y de tós los colores, cuando a cualquier observador de mediana inteligencia y corta capacidad, como el que escribe, era lo que veía venir desde su miopía, viendo como se comportaban.

Gobernando años y años como si esto fuese su cortijo y nosotros sus esclavos, con el látigo del poder como amenaza sobre nuestras espaldas y trabajos. Vendettas, persecuciones e intrigas en una caza continua de tó el que no se prestaba a la reverencia y besa manos del líder y sus nobles.

Salían por las teles como si fuesen los héroes salvadores de nuestras vidas y haciendas, se mostraban superiores a todos y despreciaban con mofa el voto individual de cualquiera que les dijese “no te voto”. Así como si el torrente de votos fuese inagotable.

Un servidor es testigo de cómo un afiliado, llamémosle Protestón, al que borraron de los ordenadores del partido por mostrar su desacuerdo con la corrupción y la prepotencia, que tras escuchar al Casado decir que volviesen todos los “ex” del partido de nuevo a la casa pepera, solicitó que se le devolviese la afiliación robada en Cartagena, en Murcia y en Madrid, y no encontró más respuesta que el menosprecio del prepotente.

Al Partido Popular le sobraba su voto.

Me pregunto a cuantos “protestones” han despreciado que mira los resultados de mierda que han obtenido.

Cualquier político no prepotente, al ver lo que han sacado de votos, se va a su casa con la cabeza entre las piernas y el culo en pompa, pero estos no, su prepotencia les lleva a levantar la cabeza más que nunca y a echarle la culpa a los votantes por no haberles votado o a los de Vox por presentarse.

Oye, ¿y no será la culpa de ellos que se han pasado años viendo como se las llevaban y no hacían nada?, ¿y poniendo en los puestos importantes a presuntos delincuentes o imputados?, ¿y pasándose los cargos como si fuesen herencias?, ¿y haciendo listas sin contar con nadie o tan solo contando con sus entrepiernas y que nos voten por cojones?…, si hiciesen una reflexión seria estos peperos, primero se irían a sus casas, pero como la mayoría ya no tienen casa a donde ir para poder comer, al menos con tal boato, lo que hacen es vendernos que van a cambiar de actitud y de hacer, cuando lo que la gente quiere es que cambien pero sus caretos y sus cuerpos presentes en la política por otros mas limpios sin trabas, ni herencias, ni mochilas.

Así, despreciando a tantos y tantos, con un “me importas un bledo”, se han quedado en el camino afiliados extraordinarios de buena pluma dialéctica, cuyo único pecado fue y es no tragar con la corrupción, dictadura de partido, prepotencia, chulería, demagogia, despotismo, …. de los dirigentes peperos, ¿y aún se preguntan los populares porque han perdido millones de votos y ha subido Vox, un partido prácticamente inexistente?…, ¡ay!, prepotentes, soberbios y encima tontos, pero muy tontos, aunque no tanto como otros, pues los tontos son listillos que con su prepotencia se han colocado en los primeros puestos de salida de las listas para seguir comiendo del pesebre político. Así que tontos, lo que se dice tontos lo son, pero no tanto como los que prestaron sus nombres pensando que iban a salir electos y se han quedado con una ful en la nariz,…, aunque los de siempre, los que salen,   dirán como se decía en mi adolescencia, «que se joda el último”.

Mi amigo Protestón ha dicho “mas se meresen”.

Pues eso, tal cual…, pero amigo, aquí los jodidos no son ellos, que van a seguir en el chupe. Hasta donde se ve venir, los jodidos vamos a ser los de siempre, de momento y pa mucho tiempo que ya corren tiempos de paro, subida de impuestos, sufrimientos y lágrimas.

¿Para quienes?…,

Ya lo he dicho, «para los de siempre»…, si usted también.

Oye, por cierto ¿Dónde estaban metidos tantos socialistas?…., increíble.

  • Mondejar