“Más del IMAS”

  • Verónica Lopez era concejal en Ulea cuando el ayuntamiento decidía las contrataciones para la planta de residuos

Juan Mariano Pérez Abad | Opinión | En nuestra publicación del pasado día 18-2-19: “LA DIRECTORA DEL IMAS “COLOCA CON CALZADOR” A 7 FAMILIARES…”  dábamos cuenta de la “colocación” de 7 familiares de Verónica López García, Directora Gerente del Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) en la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos de Ulea.

Noticia en Otros Diarios:

Posteriores publicaciones en otros medios https://www.eldiario.es/murcia/politica/IMAS-Murcia-Veronica-Lopez-Ulea_0_870013447.html) reflejan más detalladamente su estrecha relación con el alcalde de la localidad, en cuyo Consistorio se decidían las contrataciones sin proceso de selección reconocido, según declaraban para aquel Diario trabajadores de la Planta.

Atraídos por el ruido mediático, algunos lectores se han animado a revelarnos la existencia de un proceso judicial, abierto a consecuencia de un despido improcedente realizado por la empresa Urbaser (nueva adjudicataria de la gestión de la Planta) sin el que no hubiera sido posible la contratación de Lourdes López, hermana de la citada Directora. Esta revelación viene a confirmar “el calzador” en la “colocación” que ellas negaban.

Otros confidentes se han decantado por revelarnos detalles sobre el estilo “cortijista” de gestión de Dª Verónica en su actividad como cargo público al frente del IMAS, que concuerdan con el que parece desprenderse del asunto que desvelábamos, que ya se conoce como el de “la Planta de los López”. Se nos presentan como familias desfavorecidas con discapacitados a su cargo y nos aseguran la existencia de importantes arbitrariedades y favoritismos en la adjudicación de las “Ayudas Individualizadas a Personas con Discapacidad”, que son responsabilidad directa del Director/a Gerente del IMAS y que, según denuncian, parecen encaminados a favorecer a unos en perjuicio de otros.

Algunos de los que presentaron su solicitud del curso 2017-18 nos comunican que, después de expirar el plazo de presentación de solicitudes y de que todas ellas se sometieran y superaran un proceso de valoración, esperaban que los fondos disponibles se repartieran entre todas las solicitudes admitidas de forma proporcional al nivel de ingresos de cada solicitante. Pero las ayudas terminaron repartiéndose solo entre unos cuantos, algunos de ellos con un nivel de renta mucho mayor, mientras que a muchos otros les fueron denegadas a pesar de encontrarse en una situación económica precaria.

Al parecer, el asunto mereció una interpelación de Podemos en el Parlamento Autonómico, pero cuando el IMAS respondió que las ayudas se habían concedido en “estricto orden de presentación”, el Partido no continuó investigando ni pidió explicaciones sobre ese súbito e irregular cambio en los criterios de adjudicación ni sobre la omisión de su habitual ordenación por nivel de renta.

Desgraciadamente, este estilo de hacer política no nos resulta extraño hoy día. Hay quien lo atribuye a periodos de permanencia demasiado largos de un mismo partido en el Poder. Otros lo imputan a la idiosincrasia excesivamente sumisa de nuestro Pueblo y a nuestra creciente permisividad con las irregularidades de nuestros dirigentes políticos. Pero llegados al extremo inextensible de la cuerda de la convivencia en nuestro Sistema Social, se hace necesario sanear de raíz estas “corruptelas de base”, que son las que sostienen y abonan esa “Gran Corrupción” que rellena a diario las portadas en nuestro País.

  • Juan Mariano Pérez Abad