El Ayuntamiento de Cartagena Ata los Perros con Longaniza Nuestra


Juan Eladio Palmis | Opinión | Cartagena | Ahí, sí, como diría el roñoso, ahí no duele, es dinero de las gentes, del populacho; y  lo que tienen que hacer el populacho, el vulgo, es aplaudir y callar, que nunca encontrarán gente tan capaz para gobernarlos como nosotros.

Palabras arriba o abajo, más o menos es lo que piensan de sí mismo nuestros munícipes que, hasta ahora, como nadie abre la boca protestando con la seriedad y la contundencia necesaria, una página tan destructora para la ciudad, tan inmoral por el diferencial de fuerzas, como lo fue en sus malas fechas el bombardeo cantonal, se estudiará con estupor en la historia contemporánea de los próximos años, como una falta total de solidaridad de Cartagena hacia sus gentes más débiles socialmente a las que se les expropió por la vía de la fuerza sus pertenecías más queridas: sus casas.

La sociedad “municipal” Casco Antiguo S.A., surgida en virtud de la legalina de un bipartidismo destructor, arrasador y sisador que sigue destruyendo España, por acuerdo plenario en unanimidad de todos los partidos, para el día 12 de junio de 1.996, se crea la sociedad anónima, que tomará forma jurídica societaria rápidamente. Y hay prisa, muchas prisas, desacostumbradas en las cosas de palacio que suelen ir más lentas que despacio; pero, para el día 21 del mismo mes, queda constituida ante notario unas sociedad anónima en la que figuran solo de accionistas los mismicos concejales que, al parecer, mediante una forma societaria de unión serán más efectivos en el currelo, que siendo mandamasillos en el ayuntamiento pelado.

Dentro de la legalina con un pestazo tremendo que nadie puede entender, la citada sociedad Casco Antiguo S.A. con un capital social de diez millones de pesetas (para ampliar los jornales de los concejales, de entrada no vienen mal diez millones de pesetas en espera del dulce dinero europeo, que siempre se alude a él como si Europa nos lo regalara por ser gente guapa), se pone en marcha con la boca abierta y un gancho en la espalda arrasando descaradamente contra todo lo cartagenero, centrada principalmente en jubilados y vecinos de viviendas antiguas de planta baja, para (sic) echarlos a la puta calle por cuatro perras, y Casco Antiguo, alegando unas urgencias urbanas que no se realizaron, se convirtió, al margen del Tío del Saco cartagenero para los más débiles, en un pozo económico oscuro, que todavía sigue tragándose millones de euros sin resultado positivo para las gentes; aunque en algún lugar ignoto tiene que erradicar su beneficio existencial.

El artículo 22 de la citada sociedad anónima, que se rige como cualquier sociedad anónima civil, establece que: “Los miembros del Consejo de Administración de la sociedad RESPONDERÁN frente a la Sociedad, y a los acreedores sociales del daño causado por malicia, abuso de facultad y NEGLIGENCIA GRAVE, salvo que hubieran salvado su voto en los acuerdos que los originen.”

Casco Antiguo S.A. cebada en los cartageneros más débiles. Escudada en una legalina que los protege, se escriben, se sigues escribiendo, unas páginas oscuras y dramáticas, que le afectó en su día a mucha gente mayor, que se marcharon con rabia, estupor y llanto de donde vivían: Les tiraron al suelo con rabia enfermiza desde Casco Antiguo sus viviendas, dejando sus solares al sol que todavía están en inmensa mayoría, mientras el dinero de Europa, millones y millones (se barajan cifras de vértigo), el dinero municipal (se barajan cifras en la calle, por la gente, de espanto) todo se perdió en un silencio imponente y melancólico como servidor se suele poner ante una puesta de sol otoñal.

Pues bien, llega la sentencia 129/ de 22-2-2018, del Tribunal Supremo de Murcia, en favor de unos particulares, de los pocos cartageneros que se quejaron ante la injusticia de que lo que valía cien, Casco Antiguo S.A. pagaba cinco y prometía (promesa de politiquillo bailaguas del poderoso) mil, le ganan el juicio al ayuntamiento de Cartagena (nunca, en la larga historia de la ciudad un ayuntamiento lleva tantos años en una línea de actuación en contra total de los intereses de los vecinos, y en favor clara y decidida de los caciques) y condenan al consisto, por causa de la mala acción de su sociedad Casco Antiguo S.A. a pagarle a los vecinos querellados trescientos veintinueve mil, quinientos quince euros, con quince céntimos (329.515, 15 €), en concepto del menos precio que a mala leche y con abuso posicional de mando, Casco Antiguo ejercitó sobre los vecinos, y, probablemente, seguirá ejercitando ahora mismo.

Y algo que de ocurrir en una sociedad anónima de verdad, y no en una sociedad de legalina, le hubiese costado el dinero, y a lo mejor el puesto de trabajo, a los miembros del consejo de administración de la sociedad porque los estatutos sociales lo indican claramente, en el caso de Casco Antiguo, no pagan lo reclamado en sentencia, y la deuda sube y sube; y los políticos hacen su paripé, ocultan, desinforman, apañan, cuentan otra película, y le endiñan un millón y medio de euros a Casco Antiguo S.A. de nuestro dinero para el dicho pago de 329.515,15 porque los intereses de demora han aumentado la deuda, aunque no tanto como el citado pago de 1.500.000 €. pero, es que la vida ha subido.

Llega el pleno: todo se apaña previamente; se acuerda el trato, la pieza de teatro a representar. Le toca a unos llorar un poco. Todos atentos (la señora alcaldesa para la ocasión no abandona el salón plenario). Se hace el paripé acordado, y todos los mandamasillos respiran tranquilos con el resultado: Le endiñan un millón y medio de euros a Casco Antiguo S.A. para que pague la deuda de poco más de trescientos mil euros, más las costas de demora por la dejadez municipal, atentas solo a festejos sacros y a sacar barriga por las pedanías.

La pascua está cerca. Hay felicidad en los rostros de los mandamasillos. Todo sigue igual. El cambio consiste en que hay gente nueva haciendo lo mismo que se lleva haciendo por años. Con un millón y medio de euros, se podía amortiguar un poco el dolor de, por lo menos, veinte familias de gente que vivía en el centro de la ciudad, que quieren volver a vivir en sus casas cartageneras de sillica en la puerta en los veranos. Pero llegaron aquellos que cuando hablan de Cartagena se les ponen de puro amor los ojos aguanosos, y los jodieron a tope.

Y lo peor de todo es que a lo mejor, engañados en su buena fe, hasta vuelven a votarlos.

Salud y Felicidad.

Autor: Juan Eladio Palmis © 2018 Bajo licencia Creative Commons 4.0

Foto-Edición y Montaje: Juan Sánchez
PINCHA IMAGEN E INFÓRMATE…
Anuncios

Un comentario en “El Ayuntamiento de Cartagena Ata los Perros con Longaniza Nuestra”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s