“La Trampa”(El PSOE no es de Fiar. Es un Socio Traicionero…)

Jesús Ausín | Opinión | Política | Llevamos unos días, desde que PSOE y Podemos anunciaron un acuerdo de presupuestos para el 2019, en el que, por una parte, la derecha rancia, los totalitarios fachas como Casado o Rivera y sus palmeros (¿se puede decir palmeros?), los indigentes culturales adoctrinados por la TV y las organizaciones de tratantes como la CEOE, nos advierten de las siete plagas bíblicas que caerán sobre España si una de las medidas estrellas, la de elevar el SMI hasta los 900 euros, se aprueba. Nada que no hayan dicho ya a lo largo de la historia. Lo mismo que dijeron cuando se aprobó la ley que reconocía la jornada laboral de 8 horas, las vacaciones pagadas o el mantra por el que nos han dejado sin derechos laborales, por el que han invertido la relación empresaurio trabajador, de manera que aquellos se han forrado durante la estafa que llamaron crisis y los trabajadores han descendido al sótano en el que tener trabajo ya no te aleja de la pobreza, ni del peligro de acabar desahuciado, comiendo en un comedor social o teniendo que llevar a tus hijos a que los abuelos les den de comer y cenar. En la otra parte, formaciones de izquierda, activistas laborales y sindicatos nos advierten de que el acuerdo no es nada del otro mundo pero que es un principio de gran valor coyuntural.

“En España siempre ha pasado lo mismo: el reaccionario lo ha sido de verdad, el liberal ha sido muchas veces de pacotilla”.  Pío Baroja

Algunos, como Juan Carlos González Caldito, en un excelente análisis escrito en iniciativa debate, nos contaba como para que el acuerdo sea posible, además del PSOE y de Podemos, necesitan a las fuerzas que votaron la moción de censura de Sánchez y sobre todo la llave que ahora tiene Esquerra Republicana de Catalunya quién exige que el Gobierno de Sánchez Castejón, que es quien nombra al fiscal general del Estado, le haga ver a este la conveniencia de un cambio de criterio en la acusación de los presos políticos para que estos puedan abandonar la cárcel, al menos hasta que se celebre el juicio (si es que finalmente se celebra y no acaba siendo todo sobreseído ante las irregularidades detectadas en el procedimiento y la presión de la UE y las organizaciones como Amnistía Internacional que solicitan la libertad  de los “jordis”).

El PSOE no es de fiar. Es un socio traicionero. Y Sánchez se ha demostrado como un tipo bastante más listo de lo que algunos apostaban. Sobre todo porque es de esas personas que da la razón a todo el mundo y acaba haciendo lo que realmente le interesa. Y hay pistas más que suficientes para pensar que este pacto estaba muerto antes de empezar y que, en realidad su firma por parte del PSOE es puro paripé para ganar adeptos. Ellos siempre podrán decir que los presupuestos no han salido adelante por culpa de Esquerra Republicana, quiénes tendrán que justificar su decisión ante sus votantes. La primera pista es que cuarenta y ocho horas antes de la escenificación del pacto, las posiciones de Iglesias y de Sánchez estaban tan alejadas como una patata de una manzana reineta. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo está bastante más cercana a las posiciones del PP que a las de Podemos (ella fue la que pactó con Soraya Sáez de Santamaría el 155), al igual que el PSOE en Andalucía, donde llevan desgobernando de la misma forma, con la misma intransigencia, chulería y chabacanería que el PP en Madrid o Galicia. Por no hablar de las mismas corruptelas. Borrell es un representante duro del setentayochismo. Su chulería en la Comisión Mixta Congreso-Senado para la UE, apostando a que los de Esquerra son unos bandarras insignificantes que acabarán votando los presupuestos a pesar de sus “bravuconadas”, no es sino una provocación para impedir justamente el acuerdo. Además Sánchez se ha demostrado en estos meses de gobierno como un tipo sin interés por reformar los desmanes antidemocráticos del partido condenado por corrupción que ahora dirige Casado. Podría sin ningún esfuerzo derogar la prisión permanente revisable hasta que se pronuncie el TC. Sin embargo nada se ha hecho al respecto. No solo no se ha intentado reformar la ley Mordaza, sino que siguen apostando por las devoluciones en caliente a pesar de la condena de Estrasburgo por estas prácticas. Afirmaciones como “Vienen personas golpeando las ventanas de su casa y ustedes las cierran. ¿Quién es el violento?”, son más propias de un crápula como Casado que de un representante de un gobierno “socialista”.

Y hay pistas más que suficientes para pensar que este pacto estaba muerto antes de empezar y que, en realidad su firma por parte del PSOE es puro paripé para ganar adeptos.

Hace unos días el Ministro Borrell, ese que fue sancionado por la CNMV por vender acciones de Abengoa, supuestamente con información privilegiada, cesó al cónsul honorario de Grecia en Barcelona por asistir a La Diada. Sánchez quiere llevar a los tribunales la reprobación del Rey en el Parlamento Catalán. Acciones destinadas a seguir cabreando al personal en Catalunya. Acciones destinadas al bloqueo de los presupuestos.

Ya lo decía Fernández Vara el otro día en La Cafetera de Radiocable, que no pasa nada por tener que seguir la legislatura con unos presupuestos prorrogados. Pero no dijo que estos vienen del partido que nos quitó todos los derechos, que ha dejado la Sanidad pública sin recursos, la educación sin centros mínimamente habitables en los que dar clase y sin suficientes profesores; reduciendo las pensiones y los subsidios como el paro, hasta convertirlas en limosnas. Lo que significa que ni habrá subidas salariales, ni revalorización de las pensiones, ni bono eléctrico, ni financiación para la lucha contra la violencia machista, ni becas, ni rebajas de las tasas universitarias. Nos quedaremos sin que las empresas paguen al menos el mismo porcentaje de impuestos que un trabajador con un salario anual de 20 000 euros (el 15 %), sin limitar el pago en billetes de cantidades superiores a 1000 euros para evitar el blanqueo de esos empresaurios listillos o que el Ayuntamiento de Valdorros tenga que hacer el arreglo de 300 metros de carretera en tres años, porque a pesar de su superávit, no puede gastárselo en un solo ejercicio para no superar el límite establecido por el amnistiador fiscal Montoro.

A pesar de que soy siempre el portador de aquello que muchos no quieren oír, y que mi consejo es no lanzar las campanas al vuelo en el tema de presupuestos porque tengo la sensación de que, como todo en el gobierno de Pedro Sánchez, solo es lo que en el cine llaman Makeup y en mi pueblo, humo, siempre existe la posibilidad de que un servidor esté equivocado y que todo sea tan real como es posible en política.

Aunque, cuando una tierra está llena de cizaña, la única solución es quemar el sembrado para que no vuelva a germinar. Y en España otra cosa no, pero cizaña la hay por doquier, aunque nos quieran pintar el trigo y ocultar las malas hierbas, estas siempre acaban traspasándonos su veneno.

El PSOE no es de fiar. Es un socio traicionero. Y Sánchez se ha demostrado como un tipo bastante más listo de lo que algunos apostaban.

La esperanza es lo último que se pierde. Como decía Otto Von Bismark “España es el país más fuerte del mundo, los españoles llevan siglos intentado destruirla y no lo han conseguido”. Quién no se consuela es porque no quiere, amigas.

Salud, república y más escuelas.

Autor/Fuente: Jesús Ausín / Nueva Revolución.es – Bajo licencia Creative Commons 4.0 –