¡Cobardes de Mierda!


Juan Sánchez | Opinión | Social |“Virgencita, virgencita, que me quede como estoy”. ¿Queréis que cambien las cosas? Pues hay que mojarse el culo. Las cosas no cambian solas. Las cosas hay que cambiarlas. Y no vale que se lo curren otros, y, ya si eso luego, me engancho al caballo ganador. El riesgo que lo asuman los locos que para eso están locos. Pues va a ser que no. Esto es cosa de todos, es cosa de hombres soberanos y es cosa de mujeres soberanas. Bueno, es que yo eso de la política lo dejo para los políticos, que ya tengo bastante con buscarme la vida cada día para sacar los churumbeles adelante. ¿Qué sería de ellos si acabo en el talego? Cobardes de mierda, eso somos, unos putos cobardes de mierda!!.

Decía Gandhi: “Soy una persona físicamente muy débil, frágil, muy poca cosa. Y dicen que soy un gran hombre. Sí yo, tan ínfimo, he sido capaz de cambiar mi país, imaginaros vosotros, hombres de gran fortaleza y valía, hasta dónde seríais capaces de llegar”. El libertador de la India y del mundo entero por mero mimetismo social, olvidó mencionar que la baza más imprescindible para el cambio es la voluntad, es el valor, es el riesgo y la victoria que conlleva asumir la responsabilidad de ese cambio. No en este país de borregos, de cobardes y avestruces ‘bocones’ (Un fuerte abrazo Faby).

Y otra vez a vueltas con el miedo. Pero miedo ¿de qué? Peros si estamos absolutamente jodidos, rejodidos, anulados por una consideración imaginaria, por la falsa premisa de que nada se puede cambiar. Que nadie quiere el cambio. Que nadie va a mover un dedo para cambiar nada. ¡Y una mierda como el sombrero de un picador!. Todos queremos una mejora social. Todos, excepto aquellos que inyectan el miedo en nuestras venas. Pero coño! ¿Estamos con la mierda al cuello y tenemos que conformarnos? Y otra mierda para los ideólogos de la sumisión y el lomo gacho, el látigo y muchas gracias por los estacazos. Que no, pijo!, que no!. Sabéis un secreto: el miedo es de ellos. Por eso controlan sus ‘taifas’  a base de intimidación, con su legislación coercitiva, amenazante, represiva, mafiosa y chulesca. El miedo, su miedo, lo han hecho nuestro. Es nuestra herencia histórica, es el mecanismo de control de masas que tan buenos resultados viene dando desde que el mundo es esta mierda que habitamos. Mucha mierda está resultando en los renglones del presente, y no hablo de mis palabras, hablo de tanta porquería que tragamos a diario sin rechistar. Y tragamos, y tragamos, y tragamos. Empacho de mierda ajena. Esa es nuestra realidad. Que nos aproveche, cobardes de mierda!!

Mañana, porque no quedan más cojones que todo esto se vaya al carajo, mañana cuando el mundo recupere un poco de sentido, cuando la vida sea algo distinto, cuando podamos llamarnos seres humanos, mañana, cuando los niños no crezcan entre mentiras y barreras mentales, cuando el miedo a ser libres sea parte de la memoria histórica, mañana, cuando podamos mirarnos de frente y no sentir asco de nosotros mismos, cuando los sueños vengan a visitarnos con una sonrisa, mañana, cuando los hijos de Satanás, que ahora nos roban la vida y se van tan frescos, sean referencia pasada del gran error, acordaros que hubieron hombres y mujeres que lucharon por vosotros y vosotras para que este mundo fuera un lugar llamado humanidad.

Autor: Juan Sánchez –  Texto bajo licencia Creative Commons – © 2017

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2 comentarios en “¡Cobardes de Mierda!”

  1. Gracias Grojol, es gratificante sentir otra voz en sintonía. El deceso de ideales y la demolición de la condición humana, están causando estragos entre las filas de los pocos que aún creemos en un mundo mejor. Las masas que ya no suelen rebelarse, han pasado a ser una amalgama de seres uniformados de conformismo e insustancial inope-rancia. El sistema nos quiere atontolinados pues así somos más ‘llevaderos’. Manipulados hasta en las necesidades más básicas, hemos dejado a un lado nuestra natural condición de batalladores de grandes retos y exploradores de nuevos caminos hacia la cima de nosotros mismos. El adocenamiento y la universalidad de criterios teledirigidos por esa élite de hijos de Mefistófeles, es el campo de pasto y pastoreo de esta manada planetaria.

    Ya no podemos llamarnos humanidad, tal término es desconocido para la inmensa mayoría del planeta. En su lugar, y como uniforme identificable de renuncia al cambio, son estas novedosas tecnologías que tan bien sirven a sus amos para lanzar en nuestras mentes tantas y tantas premisas, órdenes y ordenanzas disfrazadas de libertad, y así hacernos creer que somos libres de elegir nuestros destinos siempre y cuando elijamos alguno de sus productos ‘libertarios’ de disidencia controlada. Y ya sabemos de qué va todo eso.

    La cobardía vestida de sentido común, el miedo justifcando un futuro en la zona de conformidad, y la irresponsable indiferencia ante las penurias ajenas, cargan el futuro de nubarrones negros, casi tan negros como una vida de esclavos en el reino de los ciegos.

    No sé, de veras ya no sé si merece la pena esta lucha; desmoralizado, esta es mi palabra para el día de hoy. Y si el mañana fuera nuestro, tal vez sería demasiado tarde para enmendarlo.

    Un abrazo.

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  2. Bueno, bueno… Ese mañana tan bonito habrá que conquistarlo, a pesar de los cobardes y a pesar de los listos que fabrican cobardes que, como mucho, delegan en otros que se han postulado como listos capaces de cambiar el panorama sin que nos hagamos los valientes y sin que nos manchemos las manos… Y así se escribe la historia: nunca llega el momento del cambio, porque la coyuntura… la crisis…
    Estoy contigo en que huele muy mal.
    Ya dijo Machado aquello de “… el hoy es malo, pero el mañana es mío.”
    La conquista de ese mañana exige actitudes que, hoy por hoy, apenas existen, por desgracia. ¡Tenemos que trabajarla!
    Un abrazo

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