black and white knights on background

jsJuan Sánchez | Opinión | “Cambio ‘amigo’ falso por enemigo fiel” (Abono la diferencia) Hace pocos días inserté esa coletilla en una red social. Pocos comprendieron el sentido de tal afirmación aventurada y contradictoria que no deja de tener sentido pleno de la realidad. Esta realidad tan aparente (De apariencias), esta realidad material donde se nos condenó por cuna, y subsistir cual “un par de garras andrajosas arrastrándose por el fondo de un mar silencioso”(Apocalyse Now).

Estoy tan hartito de vivir en este puto mundo material. Estoy hasta los ‘argamandijos’ y siete pueblos más allá de que todo se mida por el grosor de la billetera. Estoy asqueado de tropezar una y otra vez con la misma filosofía del puñao de parné. Dicen algunos que si no encajas en el mundo es porque estás destinado a cambiarlo; sí, los cojones! El mundo no quiere ser cambiado. Ni el mundo ni la gente que lo plaga. Mucho menos este país de trincones, sacabarrigas, estúpidos/as calibradores del bolsillo ajeno, y demás familia idiotizada por el relumbrón del verde y el morao. Es la nausea de Sartre, es la condena de Hamlet, es la liturgia del desierto adorado, dorada la testa por la estúpida ignorancia más injustificable de todas: El Dinero.

El ser humano es mucho más. Muchísimo más que un mero embase carnal. El ser humano es la totalidad (No espero que se entienda esta afirmación; en realidad ya no espero nada de nadie. Sin acritud alguna, y ojo al dato que es importante). Pero no!, se ha ‘deconstruído’ nuestro ser inmortal. Se ha hecho una reducción de metas, anhelos y posibilidades, se ha concentrado nuestra esencia infinita en una tarjeta de crédito, de cuyo color y saldo dependen los sueños.

Al menos, aquellos que no nos quieren bien se alegran de nuestros fracasos de frente, sin ambages, sin esas cortinas de hipocresía más propias del falso, el verdugo enmascarado de amigo o el pariente siempre pendiente del capuzón fraterno para poder soportar su perenne fracaso. Por eso la presentación del presente: guárdeme el cielo del amigo falso que del enemigo sincero ya me guardo yo. Y de las sirenas -sean rubias o todo lo contrario- que dicen te quiero si ven la cartera llena, también. Pero esa es otra historia.

ene-2

Decía un buen enemigo, tal vez mi enemigo perfecto, que la talla de una persona se mide precisamente por el nivel de sus enemigos. Y enemigos he tenido y sigo conservando con mucho cariño, de todos los estadios económicos y humanos, pero me siento tremendamente orgulloso de exhibir mis mejores ‘enemigos’ en cada nueva contienda que emprendo desde este escaparate de las letras sin ronzal ni hoja de ruta mercenaria, siempre embebidas de ese humor ácido como las solariegas andanzas del caballero de la triste figura -salvando la infinita distancia, que aún conservo el rigor del justo valor propio y el alzado sin esa levadura del ego que todo lo disimula, tergiversa y encamina en dirección a la sepultura de lo irreal-. Por ello, amantísimo enemigo mío, uno de tantos tan especiales, a los que tan entrañable desazón nos liga, he de agradecer tu presencia atemporal y siempre fiel. Y no como otros/as -el ‘as’ va por las curvas y demás- que a la mínima muestra de flaqueza en mis acometidas, salen en triunfal estampida dando por concluido el envite. Qué pena de vida fumada tontamente en aleccionar mentes que no rinden lo suficiente, que no llegan más allá porque el peso de su materialidad es el exceso de equipaje en ese viaje a ninguna parte que no sea la burda verbosidad. Y se quejan con un millar de vómitos por el camino, arriostrados por su falta de ambición en humanidad, y les  luce danzar solo entre alba y ocaso pues nunca tendrán el coraje necesario para adentrarse en la propia oscuridad.

ene-3Y ahora lo otro, el otro, el título, ese enemigo imperfecto, esa alimaña rastrojera, del tipo víbora emboscada y poco más. Ese ser repulsivo que acomete desde la espalda, que apuñala con puñal ajeno, que no da la vista al frente ni para respirar. Ese ser cetrino que retiene en su memoria toda la represión del mundo, todo lo prohibido, todo lo censurado por su falta de visión periférica. Esa ladina porquería que deambula por el cobarde sigilo y se limita a aprovechar el descuido impropio para medrar en su escasa ambición personal. Un limosnero de casa en casa reclamando otra puerca miseria para incrementar su saldo de bilis, estopa y cerillas del propio funeral ‘vikingo’. Veneno en ausencia, y poco más. De este tipo -barra tipa- mejor ni hablar, porque a poco que lo tengas presente se cree un tío importante, y no hay que alimentar falsas esperanzas de futuro o de continuidad, simplemente, por humilde educación o amabilidad. Gracias!

Y eso es-to, eso es-to, eso es tooodo ‘amig@s’.

Autor: Juan Sánchez – Texto Bajo Licencia Creative Conmons © 3/2/2017

ene-4

“Las Puñaladas de Frente por Favor” 

Anuncios