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No hay municipio en Murcia con más candidatos imputados. Cinco se presentan en Mazarrrón. Tres por UIDM, y dos por Alternativa Socialista, que ha recogido al todavía alcalde, ex PSOE, y su concejal de mano.

A principio de legislatura se consumó un matrimonio a cuatro para echar al PP del poder municipal. Tal vez en ese momento no casaba un pacto en el que participaban formaciones de derechas, como UIDM, o de izquierdas, como PSOE o IU. Aunque visto como ha transcurrido esta legislatura, la ideología está ausente, al menos en las personas que encabezaban estos partidos políticos.

Ahora cuatro años después, el divorcio se ha consumado. Imputados los alcaldes que fueron, Ginés Campillo, y el actual, Paco García, más sus servidores, por un presunto delito de prevaricación, los juzgados han sido testigos de una separación definitiva.

Esta semana han estado declarando horas y horas por UIDM el exalcalde y concejal de Urbanismo Ginés Campillo; el edil de Festejos, Isidro Coy; el titular de Hacienda, Andrés Valera. Y Paco García, actual alcalde, y Juan Miguel Muñóz, concejal de Servicios, que han abandonado hace unos días el PSOE para integrarse en Alternativa Socialista, y encabezar una candidatura a las municipales de Mayo. También ha pisado los juzgados el empresario José Baltasar Navarro.

Según informa el diario La Verdad, en el juzgado Campillo echó la culpa al actual alcalde, Francisco García, de la supuesta contratación irregular de dos empresas, que estarían vinculadas a partidos políticos locales y a las que, según las sospechas de la Fiscalía, se favoreció desde el Ayuntamiento en perjuicio de otras ofertas. Pero si antes fue Campillo quien arrojó puñados de sombras sobre la actuación de quien durante tres años fue su concejal de Urbanismo, Francisco García, éste ya había hecho lo propio el día anterior respecto del primero. Así, García aseguró ante el juez que cuando Campillo era alcalde «me ordenaba todo lo que tenía que hacer. Me ordenó que tenía que contratar a Global Mazarrón, se elevó la propuesta a la Junta de Gobierno y se aprobó (…), pero no participé en nada, tan solo cuando a él le llegó la propuesta de las empresas».

«El alcalde -insistió- en algunos casos concretos se interesaba por la tramitación de algunos expedientes y ordenaba lo que había que hacer. En realidad no había autonomía por parte de los concejales del PSOE, que actuábamos siempre bajo las indicaciones del alcalde (Campillo)».

El primer teniente de alcalde, Campillo, negó ante el juez que su partido (Unión Independiente de Mazarrón) hubiera incurrido en trato de favor hacia las dos empresas cuyos contratos están bajo sospecha: Global Mazarrón y Levante Mazarrón. Ambas sociedades pertenecen a Juan Pedro Martínez Blaya y Bartolomé Méndez Blaya, ambos también imputados y vinculados a la formación política UIDM.

A pesar de que se reconoce abiertamente que los empresarios tienen filiación con UIDM, el líder de este partido no duda en echar la culpa a Francisco García y Juan Miguel Muñoz, quienes tuvieron autonomía y tomaron las decisiones sobre todo ello, según defendió.

Al ser preguntado acerca de un informe del interventor municipal, en el que ya se advertía de que una de las empresas supuestamente favorecidas estaba acumulando «excesivas obras» del Ayuntamiento, Campillo respondió que era «consciente» de que se habían hecho tres contratos a la misma mercantil, «aunque no lo considero una acumulación excesiva».

Al ser interrogado sobre si sabía quiénes eran los propietarios de las sociedades sospechosas de trato de favor, dijo que en su día ignoraba que se tratara de Pedro Martínez Blaya y Bartolomé Méndez Blaya, cuenta La Verdad. Mucha ignorancia para ser alcalde, parece.

A pesar de la evidencia, más que evidencia que ha quedado en sus declaraciones, más que sospechosas, sorprende que todos los imputados se presenten a las elecciones. UIDM debe liderar el ranking nacional, con tres imputados en sus listas.

Y que decir de Alternativa Socialista, un partido joven, que ha acogido sin pudor ni vergüenza alguna a los dos ediles del PSOE, dejando por los suelos su crédito de transparencia y lucha contra la corrupción. Aquí en política todo vale. Y cuando no hay vergüenza, mucho más.

VMPress | SEPress

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