oficio de tinieblas cela 2
Leedlo, merece la “Pesambre”

Juan 2Juan Sánchez | Opinión | Podéis creerme cuando os digo que no tengo ni puñeteras ganas de ponerme ante el teclado. He llegado a un nivel de hastío tal que el mero hecho de pensar en la situación demencial a que nos han abocado estos tíos mierdas que se frotan las manos cada cuatro años pensando en el reparto del pastel político, me produce una incontenible y nauseabunda sensación, una angustia huertana clásica, de aquella que nos acogotaba cuando montábamos por vez primera en un automóvil. Que si no fuera por los denostados pero benditos mondadientes bien mascados cual ‘rogalicia’, mejor ensalivados y rechupeteados y su bailoteo entre unos dientes recién estrenados, echábamos la primera papilla en la orilla de cualquier carreterucha de aquella España vencida, oscura y profunda y, al parecer, tan memorada hoy al más puro estilo de Walkin Dead. Malos tiempos, verdad…

Parafraseando en parte al contundente marqués de Iria Flavia, Cela, el título nos revela una verdad que muchos ya apuntamos desde siempre. Talvez siempre anidó en el subconsciente colectivo, talvez nunca tuvimos motivos, lo dudo, para consensuar impresiones y tomar decisiones y ejecutarlas al ritmo de esa impresión. La política, los políticos, lejos del “arte del acuerdo” que apuntase el profesor Gabilondo, ha sido, es y posiblemente si no se toman medidas urgentes para evitarlo, seguirá per sécula siendo el “oficio de las pesambres”, ajenas, claro. Sin embargo, hoy por hoy, parece que todos quisieran ser políticos. engancharse en la teta fácil, por llamarla de algún modo ‘biológico’, algo bruto, incluso exabrupto, dirán los otros. Pero, amigos y enemigos míos, la evidencia de que un montón de mondongos mindangos esperan la caída de la brevita desde cualquier consistorio, nos encamina directamente al municipio de Mazarrón. Trece formaciones políticas, o lo que sean, se verán cara a cara en el campo del deshonor. Y jurarán, perjurando, una nueva era de miel y rosas sin espinas mientras se tocan los pelendengues y, o, u, lo otro, por no decir la castaña, sea pilonga o no, a lo largo y ancho de palacio, y más anchas aún las tragaderas del sufridor con sarna que parece no picarles, pueblo mazarronero, camino de otra nueva pero vieja legislatura. ¡Trece, coño, trece! Ni Da Vinci en su última cena lo hubiera pintado mejor. Trece, ¡manda…! Mejor no mandes na, ¡que se lo quedan! Más candidatos que votantes, casi, echarle cuentas.

Según fuentes bien informadas, en las elecciones del 2011 hubo una serie de pactos, contra natura política incluso, -y qué más da, aquí todo va estupidiaríamente- para ‘destronar’ al todopoderoso Paco Blaya. Pactos tan raros, pero de todos conocidos, como que un partido con representación minorizaría tal que UIDM, con Ginés Campillo al timón de los imputados, llegara a la alcaldía y se perpetuara durante tres de los cuatro años a legislar. De la otra banda, lo de banda va sin segundas, talvez con terceras pero eso es otra historia, estaban los del Psoe con Paco García, tocayo y alter ego de Paco Blaya. No en vano, se emburullaba unos disparatados emolumentos del todo inexplicables ya que no ejercía responsabilidad de gobierno ni ostentaba delegación o concejalía alguna. Salvo, claro, el liderazgo ‘en diferido’ de una oposición espiritual que nunca estaba ni se esperaba que estuviera jamás, amén. Paco número dos, digamos así, consiguió el último trozo del pastel legislativo en dicho truco o trato, según se mire desde la sucia política o desde la estupefacción de los votantes. El año final de un mandato que habría de tener continuismo a partir de mayo de 2015. Se las “premetían” muy felices. Los últimos acontecimientos parecen un jarro de agua helada sobre aquel party-magreo del 2011: vuelve a ganar Ginés Campillo, UIDM tres imputados, Psoe solo dos, ahora fuera del juego socialista, ¿Socialista? A todo hay quien gane, verdad.

Una cabaña de lo más acogedora...
Una cabaña de lo más acogedora… ¿Recordáis?

El caso que motiva mi inmersión en este vomitorio de la política local, se remonta a aquellos días previos a la toma de posesión del alcalde, actualmente concejal imputado pero que le da lo mismo, señor Ginés campillo. Perdón por lo de señor. Una de tantas sesiones “dándose el lote” unos contra otros a ver quien se llevaba esa moza llamada alcaldía al huerto de los cuatro años; al final fueron tres a uno por goleada de Campillo que amenazaba a su ‘partener’ con ponerle los cuernos con el viejo zorro de Blaya. Uno de aquellos bacanales políticos aconteció en el recinto del camping balneario Los Delfines; según me apunta un buen, que de bueno se pasa y le toman por tonto, bueno y muy fiable amigo. Jacinto, gerente del estableciendo, muy amablemente se ofreció a poner su recinto neutral a disposición de los pretendientes y trabajar hombro con hombro para que la cosa acabara en boda. No en vano eran ya muchos años luchando contra la tiranía, contra la cerrazón despótica de anterior alcalde Blaya. Lucha que una gran mayoría de vecinos, encabezados por la asociación contra el derribo de la plaza de abastos, que al final se tiró y sigue tirada y sin alternativa a la vista, y sin investigación del gasto demencial que supuso esa plaza en vertical, más conocida como “Los nichos de Blaya”. Sumando voluntades y esfuerzos contra la demencia y la erótica del delfín de Valcárcel, Blaya, Jacinto y toda su familia, asociaciones de vecinos de todo el municipio, comunidades, barrios enteros, Mazarrón, Puerto de Mazarrón, urbanizaciones y pedanías, hicieron suyo el eslogan: “Todos contra Blaya”. Dio resultado, aún siendo la lista más votada, el PP de Blaya perdió el gobierno de Mazarrón.

En aquella reunión se habló incluso de la Ciudad del Agua. (Vídeo Presentación en Youtube) Un completo balneario con instalaciones para acoger turistas de salud, de ocio, además de una planta de generación eléctrica termal, etc. El proyecto, presentado públicamente un año antes, contaba con el apoyo incondicional de ambos partidos sentados en una de las cabañas del camping de Jacinto, UIDM y Psoe. El proyecto, y su generación directa de más de mil cuatrocientos empleos para los vecinos de Mazarrón, se utilizó durante aquella campaña electoral a modo de herramienta de ilusión y de futuro para los mazarroneros. Ambos partidos, insisto, UIDM y Psoe, se comprometieron a solucionar la demencia del Alcalde Blaya que pretendía derribar las instalaciones ya en construcción de dicho balneario. Ambos partidos, y algunos más con actual responsabilidad de gobierno, hicieron suya la causa de Jacinto, apostaron por un futuro de turismo alternativo, de salud, novedoso, en pleno apogeo, para los vecinos de Mazarrón. Cuatro años después, ¿qué creéis que ha sido de todo aquello?…

En las declaraciones del propio Jacinto, que publicaremos a continuación, se hace la luz sobre la realidad de nuestros políticos; sin olvidar que siempre serán monigotes sumisos manoseados por los amos. Y punto.

Reportaje-Entrevista a Jacinto García el 16/4/2015:  

“El Ayuntamiento de Mazarrón se persona para derribar la piscina termal del Balneario los Delfines”

Juan Sánchez – 20/4/2015

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