Elpidio Silva - Juez
Elpidio Silva – Juez

MazónOpinión/José Luís Mazón/VMPress.- La condena a Elpidio Silva a manos de la Sala Civil y Penal del TSJ de Madrid se asemeja aun iceberg donde lo más gordo o sustancial queda oculto. Elpidio se atrevió a abrir la caja de los truenos, la caja de Pandora, una causa penal contra Blesa, el ex presidente de Bankia nombrado en su dia por Aznar que bien aprovechó el nombramiento, y buen amigo del recientemente dimitido ministro de Justicia Ruiz-Gallardón…

La querella no la puso el fiscal sin más porque a Blesa le metieran en prisión. La querella la ordenó al Fiscal Jefe del TSJ, Moix, el entonces Ministro de Justicia Ruiz Gallardón.Y es que Ruiz-Gallardón, amigo de Aznar (cuyos chanchullos con Caja Madrid han sido tapados pero que serán juzgados en un futuro) no tenía vivo interés en que se investigase Bankia-Caja Madrid porque el propio Gallardón, amigo de ciertos poderes económicos de Madrid, como Florentino, tenía intereses que ocultar.

No es normal que un Fiscal ponga una querella contra un juez, las querellas que salen adelante contra jueces las ponen las propias personas que se sienten perjudicadas y luego las apoya -las más de las veces no- el fiscal.

A Elpidio le ha condenado en suma una trama civil de tipo golpista-judicial donde una parte del Poder Judicial ha colaborado activamente haciéndose cómplice de la situación.

El presidente de la Sala, Arturo Beltrán, un ex jurídico militar reconvertido a juez penal de la justicia civil, ha salvado su honor y conciencia, como buen militar, votando en contra de la condena. Dice Beltrán en su voto particular que Silva ha podido errar pero no prevaricar. No conozco personalmente a Beltrán, pero vi en un caso que tuvo el valor de revocar el archivo de una querella contra un Director General de Trabajo puesta por unos pilotos de Air Europa, ordenando a la juez instructora de Madrid que citase a declarar como imputado al alto cargo del Ministerio de Trabajo. Eso me hizo pensar que no era del grupo más común o grueso de los jueces españoles, donde abundan los aduladores del poder que sacan el dedo por la ventana, previamente mojado por la lengua, para ver hacia donde sopla el viento y sentencian en su misma dirección en un “viva quien venza”. Su conducta durante el juicio me hizo pensar que Beltrán no era juez domesticado y que se encontraba sumamente incómodo en ese juicio. Al final le dignifica que ha hecho lo que le mandaba su conciencia y no su conveniencia.

Con la sentencia “Elpidio”, muy bien maquillada, se puede mandar a la inhabilitación a muchos jueces porque prácticas semejantes a las que los sentenciadores consideran delictivas se practican en la vida diaria de los juzgados. Pero pasará como con la jurisprudencia del Supremo para admitir las querellas de Garzón, que era purísima, legalísima, pero solo se le ha aplicado a Garzón, despues “si te vi no me acuerdo” o han perdido la memoria, ya no se la aplican a otros en casos tan o más evidentes, tal es el principio de coherencia que practican nuestras más altas cúspides de la Justicia Española hasta que en un tiempo venidero “todo salga en la colada” como decía Cervantes.

En suma hay que completar la foto del proceso. Por detrás de los jueces está Alberto Ruiz-Gallardón dirigiendo al Fiscal e influyendo en la mayoría del Tribunal, en defensa de su interés propio, que no se investiguen sus relaciones ocultas con Bankia y Besa. A su lado los Aznar, otros trincadores de Caja Madrid-Bankia, que salen impunes como el ya ex ministro. Solo el juez presidente no se dejó manipular. La impunidad de la corrupción ha triunfado en esta sentencia. Pero se trata de una victoria provisional preludio de una grave derrota final. Si supieran la que en lo venidero se han buscado los condenadores no habrían condenado a buen seguro. Pero solo los insensatos ven los problemas cuando ya están encima, que decía el sabio Homero.

Ahora le cabe a Elpidio recurrir al Supremo, luego al Constitucional y en última instancia al Tribunal de Estrasburgo, a donde tambien recurrió Garzón la condena por Gurtel y no sabemos aun si admitieron o no su demanda. Como el Supremo vea peligrosos cambios en el horizonte es posible que revoque la condena de Elpidio para ponerse de parte del nuevo poder emergente. Es así como funciona este decrépito sistema de justicia que tenemos y que hemos de demoler como una necesidad prioritaria o de orden público.

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