Manifestación en Murcia contra la corrupción
Manifestación en Murcia contra la corrupción

VMPress/Editorial.- Le están poniendo una soga al cuello de Murcia, y a todo nuestro país. Hay personas que apenas toman un almuerzo en condiciones. Hay que controlar el silencio, pero no el que nos imponen y nos convierten en unos marginados solitarios que hacemos la guerra en defensa de nuestros derechos, y no nos damos cuenta que si no caminamos juntos perderemos el presente y el futuro de nuestros descendiente en varias décadas.

Y es cierto que ningún dirigente español ni murciano tienen el carisma suficiente pasa sacarnos del barco que se hunde escorado, unas veces a estribor y otras a babor. Es el bipartidismo sagrado que han impuesto los poderes fácticos del nuevo orden global, más corrosivo en unos países que en otros, claustrofóbico…

Algunos estamos peleando para que esa actividad que denominamos algunos románticos, transparencia, no solo parezca exótica, sino cambio regeneracional o refundación constitucional que haga la existencia más humana y solidaria en la que no quepan los abusos interminables de un Estado del Derecho con demencial senil,con una corrupción generalizada, en algunos sectores más que en otros.

Que la Justicia no sea solo una hermosa palabra de la que hablamos todos sin profundizar en estos últimos ominosos años, que son las imágenes inconfundibles de una mala película sin argumentos en los cines españoles que produce rubor a los débiles, mudos, ciegos y sordos. Una justicia decepcionante con el problema añadido de numerosos profesionales, individuos, dóciles al partido del Gobierno de turno, que ansían subir por las fáciles escaleras mecánicas para ocupar puestos claves que arruinan a a los ciudadanos y que no son los mejores.

Ya en Cataluña se dice que Pujol, avisado desde Madrid, puso parcial remedio a una situación de vergüenza total, y que ha buscado a su hijo como cabeza de turco, con el apoyo del mundo financiero y la banca. Una banca que nos ha costado cerca de sesenta mil millones y que ahora trata de solicitar al Banco Central Europeo una cantidad aproximadamente de cincuenta mil millones.

¿Para qué? Para negarles a unos abuelos que han cumplido los setenta y tres años un préstamo de mil doscientos euros para asuntos personales, como puede ser una urgencia o un viajecico de bodas de oro.¿Para qué? Para tirar de tarjeta un parado buscando un crédito de veinte euros, sí, veinte, con una comisión de cuatro euros.¿Para qué ? Para desahuciar a una familia con hijos y se mueran de asco en la calle o corran a Cáritas pidiendo ayuda por un Dios que los ha dejado tirados y solicos.

Asco nos da y esto se paga a corto o largo plazo en un mundo cada vez más crispado y hundido en la miseria. Dentro de unos días VMPress publicará una amplia información que describe como se pone a personas decentes contra la pared de la ejecución sumaria del todopoderoso Don Dinero y sus secuaces, mientras los políticos nos engañan y son incapaces de ponerse de acuerdo mínimamente para rescatar a la nación no de una crisis coyuntural sino de un espectáculo de inmoralidades de todo tipo, como observamos todos los días en los debates parlamentarios y en tertulias de perros y gatos, salvo alguna honrosa excepción.

Sí, nos da asco, y no creemos en los milagros de los nuevos partidos que en fondo aceptan el juego establecido. Hay que ir más lejos, mucho más lejos, sin disparar o buscando un muerto, dos o tres para ponerlo sobre la conciencia popular. Queremos justicia para alcanzar la paz social. O iremos a peor día a día como se intuye, tras las próximas elecciones, para que los pesebres estén asegurados y sus diecisiete mil quinientos aforados gozando con patentes de corso. O la Ley de Pernada o la del Embudo, que es ya un vicio secular en nuestro país. Queda claro.

En fin como decía el que fue presidente de la II República española, ya en el exilio frio de la Francia que le traicionó, nuestro problema parece, de acuerdo con los siquiatras, es de carácter genético. Comprobemos si Azaña tenía o no razón repasando las tensiones en los países hispanos, incluyendo Guinea Ecuatorial, por supuesto, con locos egregios presidiendo naciones de las más ricas de América y con el mayor índice de pobreza. Miles vinieron a España huyendo.Ya han comenzado a regresar a sus tierras. Tremendo.

La gran paradoja que confirma esta tesis es que mientras millones de españoles pasan necesidades de todas las clases, incluyendo hambre, las cadenas de las televisión insisten desde hace años en ponernos programas de cocina y exquisitos manjares ¿amnesia, ataque de locura o consignas oficiales?

http://vegamediapress.com/not/9585/murcianicos-con-la-soga-al-cuello/

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