Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, durante la celebración de los resultados de las elecciones europeas / EFE
Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, celebración de los resultados de las europeas / EFE

Nacional/Política/Eldiario.es.- El documento político que los cinco promotores (Iglesias, Monedero, Bescansa, Errejón y Alegre) presentan a la Asamblea propone que la formación no concurra a las elecciones locales pero sí a las autonómicas. El equipo que lidera Iglesias propone participar en plataformas ciudadanas como Ganemos, siempre y cuando cumplan requisitos “a rajatabla” como unas primarias abiertas para elegir candidato.

El equipo promotor de Podemos, liderado por Pablo Iglesias, se enfrenta estos días a una decisión importante, obligada por el calendario político: qué hacer de cara a las municipales y autonómicas. Tal y como adelantó eldiario.es en julio, la formación estaba inmersa en un debate interno sobre riesgos y ventajas de esa cita electoral. Ahora, el núcleo duro de Podemos propone no concurrir con sus siglas a las municipales y volcar sus fuerzas en esas elecciones en la opción que representan candidaturas de confluencia como Ganemos…

Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Juan Carlos Monedero, Carolina Bescansa y Luis Alegre lo han plasmado por escrito en el documento político que proponen para su aprobación en la Asamblea de otoño. En ese documento, los cinco promotores reconocen que “es posible que Podemos no tenga que lidiar todas las contiendas ni todas de la misma forma”. En el documento redactado por el equipo promotor se advierte que “la marca Podemos tiene un prestigio que no puede arriesgarse a contiendas y contextos evaluables caso a caso”.

El texto que será debatido en la Asamblea de otoño pone el acento en otro punto polémico: los círculos no tienen la última palabra a la hora de presentar una candidatura municipal. Según el texto difundido este lunes, “la decisión no puede depender de cada círculo”.

“Nuestra prioridad deben ser las elecciones generales”, señala la hoja de ruta diseñada por los promotores. Dicho de otro modo, Podemos presentará candidaturas locales solo donde tenga posibilidad de éxito y mínimo riesgo de desgaste. El objetivo de la formación es seguir creciendo para ser decisivos cuando lo que se esté dirimiendo es quién ocupa el Palacio de la Moncloa.

Impulsar Ganemos bajo condiciones:

El equipo que lidera Pablo Iglesias reconoce la proximidad de los diferentes movimientos surgidos en dierentes ciudades, “se llamen Ganemos o de cualquier otra forma”. “Nuestra propuesta municipal consiste en poner nuestra capacidad política en juego, apoyando e implicándonos en las iniciativas municipalistas que cumplan a rajatabla” con las señas de identidad de Podemos.

En el documento hace mención expresa a que estos movimientos de “unidad popular” no deben ser, por otra parte, “una sopa de siglas o una negociación entre partidos”, y advierten de que no ofrecerán su trabajo y apoyo a aquellas candidaturas que reproduzcan “esas prácticas de la vieja política”.

El grupo promotor establece una serie de criterios que han de cumplir las plataformas ciudadanas para que Podemos pueda implicarse en las mismas. La primera es una de las señas de identidad de la formación, y así quieren que sea también de cara a las municipales: todos los puestos de la lista han de ser elegidos por primarias abiertas a la ciudadanía, y no bajo la “lógica vieja de pactos entre partidos”.

El documento recoge también que estas candidaturas renuncien a ser una suma de siglas y que su fin último sea transformar la realidad y no “hacerle matices”. Para ello, el grupo integrado por Iglesias, Monedero, Errejón, Bescansa y Alegre propone que su discurso sea “transversal y que aspiren a patear el tablero y reordenar las lealtades”, no buscando situarse a la izquierda sino “ocupar la centralidad”.

Decididos a concurrir en las autonómicas:

Si para las municipales todo son dudas y cautelas en Podemos, de cara a las autonómicas los promotores de la formación tienen claro que la estrategia pasa por presentarse. “Las elecciones autonómicas deben servir para mostrar la fuerza en auge de Podemos y demostrar que lo ocurrido el 25 de mayo no fue casual”.

Según el documento político, las autonómicas “son la mejor manera de que Podemos muestre su fuerza en las elecciones de mayo de 2015”.

Según el documento, Podemos está dispuesto a concurrir en solitario o bajo el paraguas de agrupaciones más amplias, dependiendo de las circunstancias de cada territorio. El equipo liderado por Pablo Iglesias se niega a la posibilidad de participar en coaliciones que supongan la suma de partidos al estilo más tradicional.

Fuente: http://www.eldiario.es

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Podemos: #Borrador de Principios Políticos

Apartado ‘Municipales’

Municipales:
El ámbito municipal constituye el espacio institucional en el que la ciudadanía establece relaciones de mayor proximidad con la toma de decisiones políticas. Precisamente por ello, resulta aún más incomprensible e inadmisible el proceso mediante el cual élites locales de características muy similares se han apoderado de los espacios político-institucionales locales. En muchos de los municipios en los que se gestionan importantes presupuestos, la ciudadanía asiste impotente a la reproducción en el ámbito local de los viejos y nuevos repertorios del caciquismo y la corrupción.

La cercanía de la administración local explica el mejor conocimiento que la mayoría de la gente expresa sobre el cómo, el qué y el quién de su ayuntamiento y, al mismo tiempo, deja sin sentido la interesada separación entre ciudadanía y espacios de representación política. El estallido del 15M dio lugar a un ciclo de construcción colectiva en las ciudades, en los pueblos y en los barrios. La gente se volvió a organizar, acercándose, conociéndose, construyendo redes. Han sido años atravesados por el trabajo de muchas personas y muchas organizaciones; años de identificación de problemas y formulación de propuestas, de acumulación de experiencias y saberes. Las próximas elecciones municipales de 2015 llegan justo a tiempo para que estos espacios ciudadanos logren trasladar al ámbito político-institucional los proyectos y las propuestas que la gente ha pensado, debatido y refrendado durante estos años.

Es cierto, también, que las elecciones municipales llegan pronto para Podemos. Estamos estructurándonos y articulándonos en no pocos territorios, creciendo y organizándonos mejor. Tendríamos dificultades para presentar candidaturas confiables y con plenas garantías de representar el espíritu de Podemos en los 8177 municipios del país. Todos conocemos distintos ejemplos de dificultades en la organización, y también las diferentes velocidades que construyen Podemos en todos los territorios y marcan su heterogeneidad. Es normal, estamos afrontando un desborde de ilusión y de ciudadanos que vienen de lugares muy diversos. Nos enorgullece que se así, esa es la energía que produce los grandes cambios. Pero eso nos obliga a ser cautos y a gestionar las contradicciones que van apareciendo. Debemos por ello ser responsables.

La tarea nos resulta más ardua, pues para nosotros no es una opción construir esas candidaturas mediante redes clientelares, dedazos, imposiciones o acuerdos bajo mesa. Venimos a terminar con el caciquismo, los enchufes y el secuestro de la democracia. Y a inaugurar la transparencia y la honestidad: debemos reconocer a los ciudadanos que preferimos no concurrir a las elecciones municipales que hacerlo sin ofrecerles plenas garantías a su confianza y su voto. Nuestra tarea no es ocupar cargos sino dar pasos efectivos e irreversibles para el cambio.

Con que en dos o tres de esos 8.177 municipios hubiese actuaciones impropias, concejales que rompiesen con las líneas de Podemos y faltasen a su compromiso ciudadano, quedándose el acta –como pasa en tantos pueblos- la mayor parte de los medios de comunicación se encargarían de convertirlos en un icono contra la “marca Podemos”, para intentar sembrar dudas sobre ella y lastrar así un crecimiento que ya llama a las puertas de las mayorías en nuestro país. No vamos a repetir los errores de los partidos de la casta y a veces la construcción popular tiene ritmos distintos de los de las maquinarias tradicionales.

Debemos ser responsables y no dejar abierto un flanco que pueda debilitar el instrumento político más poderoso que existe hoy para lograr la recuperación de la soberanía popular. La decisión tampoco puede depender de cada círculo, aunque constituyan el núcleo y la savia de la organización. Por una parte, porque Podemos es también mucha gente que no está en los círculos pero que confía en nosotros. Sólo una herramienta política que sigan sintiendo como propia y eficaz es válida. Por otra parte, porque la “marca” Podemos, resultado de un buen trabajo y de muchas ilusiones puestas en marcha, tiene un prestigio que no puede arriesgarse en contiendas y contextos difícilmente evaluables caso por caso. El capital simbólico generado no le pertenece a nadie sino a todos, y en un ciclo político-electoral como el que afrontamos, presidido por las elecciones generales, debemos levantar la cabeza y hacer un análisis frío: ¿en qué batallas está más cómodo y nos espera el adversario? ¿Cómo debemos reaccionar nosotros?

En diferentes municipios se están fraguando iniciativas municipalistas que se inscriben en la misma brecha abierta por PODEMOS en la elecciones europeas. Muchas de estas iniciativas están guiadas por un espíritu similar: recuperar la política para la gente y construir herramientas para poner de nuevo las instituciones al servicio del bien común. Por ello, saludamos honesta y efusivamente esas candidaturas. Nuestro interés nunca han sido unas siglas sino construir poder para la mayoría que está sufriendo el empobrecimiento y el secuestro de la democracia. Eso hacen también quienes trabajan en candidaturas ciudadanas y de unidad popular a los municipios.

Así pues, nuestra propuesta municipal consiste en poner nuestra capacidad política en juego, apoyando e implicándonos en las iniciativas municipalistas que cumplan a rajatabla con los requisitos de la nueva política, la transparencia, la regeneración y las posibilidades de victoria y cambio, y hacerlo con todo nuestro potencial en el territorio y a escala estatal. La unidad popular, para nosotros, no es un nombre grandilocuente de lo mismo, ni mucho menos una sopa de siglas o una negociación entre partidos. Las candidaturas que quieran reproducir esas prácticas de la vieja política -se llamen “Ganemos” o de cualquier otra forma – no son candidaturas a las que ofrecer nuestro trabajo ni nuestro apoyo.

Podemos puede apoyar, con sus miembros más activos en círculos y otras formas de participación, con sus portavoces, su presencia mediática o su capacidad comunicativa y de batalla electoral –así como con miembros de Podemos concurriendo a las primarias en esas listas- diferentes candidaturas que nos parezca entroncan con la ola política de ilusión que se generó el 25 de mayo de 2014 y que va a llevar a los ciudadanos al poder en nuestro país. Proponemos algunos criterios para decidirlo:

– Todas las posiciones en las listas electorales deben estar abiertas a ser decididas por la ciudadanía. Lo contrario nos devuelve a la lógica vieja de pactos entre partidos, que a menudo promueve a candidatos menos capaces de suscitar la confianza popular. Esto no es transparencia ni es voluntad de ganar.

– Las candidaturas de unidad popular son para transformar la situación, no para hacerle matices. Los con textos locales son variados y complejos y no siempre operan las mismas lógicas que a nivel estatal o autonómico pero es fundamental entender que los eventuales pactos contra natura en política munici pal no pueden comprometer la estrategia general de cambio en el país.

– Las candidaturas de unidad popular y ciudadana generan una identidad nueva, abierta a todos. No son “pasado en ropa nueva”, sino pasos adelante de una voluntad popular en formación que quiere recupe rar las instituciones de las manos de la mafia y ponerlas al servicio de la mayoría social. No pueden ser por tanto sumas de siglas.

– Las candidaturas de unidad popular y ciudadana saben que hay ya una mayoría de nuestro pueblo que quiere el cambio y la ruptura con la casta y su régimen. Esta mayoría a lo mejor no comparte aún sím bolos y etiquetas, pero es la energía y posibilidad misma del cambio. Sólo discursos transversales y que aspiren a patear el tablero y reordenar las lealtades son útiles para el objetivo histórico que tene mos ante nosotros. Las candidaturas de unidad popular y ciudadana no buscan ubicarse en la izquierda del tablero sino ocupar la centralidad. Tampoco son candidaturas de activistas y movimientos haciendo política-estética para sí mismos. Son candidaturas de mayorías y hablan ese lenguaje, laico y de ofensiva. Asumen el terreno de lucha político-electoral y sus parámetros, y quieren vencer para hacer del hartaz go ilusión y del descontento poder de la gente.

Así pues, nuestra propuesta es preservar la marca “Podemos” de las municipales pero poner nuestra capacidad política en juego, apoyando e implicándonos en las iniciativas municipalistas –se llamen “Ganemos” o de otra forma- que cumplan con los requisitos de la nueva política y las posibilidades de victoria y cambio, con todo nuestro potencial en el territorio y a escala nacional.

Las elecciones municipales deben servir para visibilizar, especialmente en las grandes ciudades, las posibilidades de desborde y de una nueva mayoría, así como para afianzar comunicación y alianzas con muchos sectores de la ciudadanía movilizada, con diversos nombres, para recuperar las instituciones. Son el primer paso en la estrategia destituyente-constituyente y de ruptura democrática.

Será en este marco en el que los miembros de Podemos en cada municipio, y la ciudadanía que quiera participar de los procesos abiertos por Podemos, decida si se incorpora a fórmulas ya nacidas para sumar nuestro ADN a las mismas o, por el contrario, vuelca todos sus recursos humanos y de ilusión en la construcción de una aún más potente candidatura autonómica propia.

Ver todo el documento: http://claroquepodemos.info/borrador/principios/politicos.

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