Emilio Botín
Emilio Botín

img_9024Opinión/VMPress/José Luís Mazón.

Quien quiera saber la vida y milagros de Botín y de los dos Botines, padre y abuelo de los cuales él ahora fallecido trae causa tiene que irse al libro “El botín de Botín”, cuyo autor formal o aparente es Novoa, pero tras cuyo estilo literario y detalles de la vida de estos personajes está sin duda Rafael Pérez Escolar, la “bestia parda” de Botín, el hombre que consagró sus últimos trece años de existencia a combatir a Botín y sus operaciones de succión del beneficio de los accionistas. En ese libro leemos que Emilio Botín era hijo de otro Emilio Botín que dirigió el Banco de Santander; Emilio Botín padre que a su vez era amigo y cliente  Rafael Pérez Escolar, que fue abogado después de ser juez…

Botín hijo, el ahora fallecido, no tiene nada que lo salve de una condenación eterna si la justicia cósmica o del más allá existe. Vivió para aprovecharse de cuanto pudo y supo, satisfaciendo el interés propio y su desmedido afán de enriquecimiento generando con ello el oropel de conductas tenebrosas que suelen acompañar ese horizonte de sucesos.

Pérez Escolar, emulando al famoso hidalgo manchego, tomó el camino del desagravio y cesó en la ganancia destinando una parte de su fortuna a dirigir un despacho con dos secretarias,  varios abogados fijos a sueldo, otros abogados externos ocasionales (entre los que yo estaba) los cuales constituían su ejército particular para combatir al poderoso Botín, que Escolar consideraba la fuente de sus desgracias por haber instigado la ocupación casi militar de Banesto. A la hora de negociar honorarios con los abogados recordaba que él estaba en una “economía de guerra” (no tenía ingresos solo gastos) pero añadía que su economía de guerra le permitía comer de diario en el más caro restaurante de Madrid.

La ciencia y la tecnologia avanzan a pasos agigantados, bajo un principio activo algo disimulado o encubierto que permite grandes progresos. Hace poco vi una película clasificada como ciencia ficción sobre un hecho que está a la vuelta de la esquina. El protagonista, un genio de la informática, descubre como escanear un cerebro con todos sus pensamientos y guardarlos en un supercomputador donde el cerebro puede trabajar y comunicarse desde la pantalla pese a la muerte corporal o física de la persona. Esto es la inmortalidad que los señores de Google, otros extraños del avance tecnológico, prometen instalar. Y lo harán.

La pena es que sobre  la memoria de Botín no hayamos llegado a tiempo ni podido ser escaneada con todos sus recuerdos porque sería fantástico por ejemplo, para:

1.-Descubrir como Botín consiguió que la Sala Segunda del Tribunal Supremo por nueve votos a favor y cinco en contra, cambiara su jurisprudencia para exonerar a Botín de la causa de las cesiones de crédito (una operación multimillonaria de dinero negro en paraísos fiscales controlados por el propio Botín, y eso significa el poder de apropiarse de sumas astronómicas de los accionistas del banco). En ese escaneo sabríamos quien fue el juez contactado,si, uno que al terminar la deliberación se quedó rezagado y efectuó una llamada por su teléfono móvil contactando con alguien a quien le dijo “ha sido todo muy bien” y quien era el abogado, que esa era su profesión, con el que el juez protector de Botín mantenía la conversación. Si tuvo coste económico esa operación y cuando, y como se abonó, en caso de que no fuera puro altruismo judicial. Podríamos saber que planes tenía cuando a través de una magistrada que hoy tiene plaza en la Sala Tercera del Supremo, contactó con los magistrados de la Sección II de lo Penal de la Audiencia Nacional, la sala que revisaba las decisiones de la juez Teresa Palacios, la instructora de las cesiones de crédito, porque Botín quiso entrevistarse a solas con los jueces del órgano de revisión, lo que creó un malestar grave entre ellos (quedan jueces honestos) quienes a su vez contaron la gestión de la magistrada “socialista” en favor de Botín a otros miembros de la judicatura.

2.-Descubrir que hizo Botín  con los más de 300.000 millones de pesetas de 1994 que recuperaron del Banesto por créditos que se habían dado por fallidos y que nunca ingresaron en las cuentas del Banco, motivo de la querella de Pérez Escolar cuyo reparto correspondió a Garzón, un juez que además tenía en danza un caso contra la familia Pinochet que afectaba a un banco del grupo Santander, el banco que tenía dinero negro de los Pinochet y que lo ocultó al propio juez.

3.-Saber de donde salió el pastón de dinero oculto en la cuenta del HSBC de Ginebra, que gracias a Falciani se supo de su existencia, cuya cuantía ha sido ocultada tanto por la Agencia Tributaria (cómplice de Botín) como por la familia y el juez Andreu que se ha negado a investigar el origen de dicho dinero pese a que el código penal tipifica el delito de blanqueo de capitales. Sería bueno saber por la memoria las razones que indujeron al juez Andreu a actuar favoreciendo la ocultación del dinero y su no investigación, porque a lo mejor al que habría que meter en la cárcel es al propio juzgador, si los datos de la memoria de Botín arrojaran datos de intercambios prohibidos que llevan castigo de encierro.

4.-Esclarecer el por qué  Rodríguez Zapatero concedió el indulto al número dos del Santander tras perder las elecciones en 2011 y si eso tenía que ver con el perdón de deudas del Santander al PSOE o por otros favores. La memoria escaneada de Botín nos contaría con pelos y señales los datos más menudos de la historia.

5.-Esclarecer cuantos han sido los representantes públicos o dirigentes de partidos sobornados y en que magnitudes y razones, quien integra la lista de gobernantes, jueces y autoridades que han favorecido a Botín violando sus deberes y las razones que les llevaron a ello con expresión de días, motivos, sumas, en su caso, y método operativo.

Sáenz, el número dos de Botín dijo en un rapto de sinceridad que “para ser banquero había que tener instinto criminal”. Pues su jefe Botín era un depredador de instintos destruictivos y voraces y como tal carente por lo común de sentimientos que no fueran la propia satisfacción.

Recuerdo el dia de la declaración de Botín en el Supremo como testigo en la instruccion de la causa ante Marchena contra Garzón por los cursos de Nueva York; en una sala muy grande y rodeado de varios guardaespaldas vino desde la otra punta a sentarse en el banco que había al lado nuestro donde estábamos los abogados anti-Garzón, Antonio Panea, Nani Segado y yo. Mis compañeros se rieron de mi explicación de tan curiosa conducta porque había bancos al lado de donde estaba con su grupo Botín. Ojo camaradas este es un vampiro de energía, le ha gustado la nuestra y viene a alimentarse de ella. Botín contestó a nuestras preguntas con evasivas y monosílabos.

Los que hicieron favores  a Botín desde la judicatura, la fiscalía o la política porque Botín a su vez los favorecía a ellos de algún modo, ahora,  con la muerte de Botín se erigen en rehenes fiadores de los platos rotos del intocable y más grande corruptor de las  Españas recordado. Dicen los entendidos que las leyes cósmicas o estelares obligan a repartirse el marrón de los bandidos entre los supervivientes incrementando la cuota individual de culpa. Así que de ser cierto esta ley de la física oculta de la vida, que se vayan preparando los Zapatero, Rajoy, Aznar y González por todos los servicios ocultos al gran sobornador de políticos, autoridades  y partidos, porque tal vez el destino tenga reservada para ellos la ya olvidada pena de guillotina tras juicios de estos sumarios.

Fuente: vegamediapress.com

Anuncios