img_8352Opinión/Cano Vera.

No tengáis miedo. Da la cara y castígalos diciéndoles que no les va a votar. Que estamos hasta el gorro. Que han abusado de nuestra inocencia. Que nos han mentido. Que son unos falsos profetas. Que los paraísos no están solo en los cielos y que aquí en la tierra hay cientos de ellos. Ahí al lado. Que tu también quieres ser comisionado de los bancos, del sexo, de las palabras heladas, del hambre que pasas y que pasarás de nuevo. Que cohortes de parados lloran en las esquinas de Traperías o en la puerta de una iglesia. Que el abuelo tiene que pagar sus medicinas y dar de comer a la familia con una pensión perruna. Y algo peor. Que Europa es un invento de los pases ricos y las guerras, también. Que los partidos se han convertidos en partidas con la ayuda de los pudientes…

Que en invierno paso mucho frio, y en verano me aso a la parrilla de una pobreza sin límites. Que la droga es otro paraíso que destrozan las familias. Que somos de los últimos en la enseñanza tercermundista. Que lo del agua para todos es el mejor cuento oído por estos lares. Que no leo las mentiras de la prensa, la radio y las televisiones. Que la sanidad murciana ofrece a los enfermos cenas blandas para ahorrar dinero y derrochan un pastón para levantar la Paramount o tener cerrado el aeropuerto de Corvera en donde ya no aterrizan las alfombras mágicas de ricos millonarios. Y en fin, que la moral ciudadana la han convertido en un cúmulo de disparates hundidos en el Mar Menor donde iban a construir un túnel del tipo de Moisés y los campos en mustio collado…..Nos han engañado. Nos han frustrado y la justicia llena Murcia de imputados, pero más lejos no llegan. Incluso, quizás, hasta podremos tener un alcalde en la frontera , supuestamente, del Código Penal.

Esta claro, muy claro que el pueblo no puede seguir consintiendo esta tomadura de pelo como las de los viejos reclutas de los años cincuenta, intoxicado, desinformado y al servicio mercenario de los que se ríen a carcajadas de nosotros a mandìbula batiente. Hay que darles una soberana lección y cambiar un sistema que convierta a España en una democracia, guiada por una renovada constitución que nos haga llorar de alegría y no de pesambre huertana, instalada en la ignorancia que es lo que afirma el Informe Pisa sobre este pueblo nuestro que no es capaz de reconducir una crisis que manejan esa gentuza que sostienen a los ocho grandes del mundo de la economía y las finanzas globales.

Tú tienes la palabra y tu firme decisión, si deseas ser sincero, honesto y amas a nuestra Comunidad Humana hasta ahora convertida en una pelota sacudida a puntapiés de los que tienen el poder a la vista o aquí cerca, no muy lejos.

Se merecen el voto el blanco y enseñarles los dientes porque todavía no somos una partida de cobardes que huyen o se refugian en las madrigueras de los lobos y zorros. Tremendo error, murciano. Fatal error que no tiene escape. Nos han cazado como pobres conejos a la espera de un portento si el relevo que se intuye tiene más que palabras y limpia honradez en un país y en una región que tiene que renacer porque su historia no la ha perdido y parte de un pueblo que no se ha dejado instrumentalizar por unos aventureros e intrusos de la maña filibustera, que los tribunales, repito nuevamente, deben tomar con elevadas dosis de moral ética y el ejercicio de una política que no son sueños, sino las pesadillas de los que no tienen limpias sus conciencias. Nos gusta un país aseado y limpio. Y una región que se lanza a caballo, al galope, porque mira, nosotros somos un pensamiento trascendente, porque aún nos queda valor humano, en cierto sentido infinito. No nos debemos dejar robar esta riqueza, cuando debemos ser sencillos en una sociedad, en un mundo que paga cualquier precio a los poderosos. Y te digo amigo murciano que la paz es el resultado de la victoria popular. Y no soltemos a los Barrabás que ni siquiera han sido imputados por sus delitos como el de traicionar a su pueblo .Y es que de esto sabemos mucho en el viejo Reino murciano.Por todas estas tropelías deja de cantar el Himno de la Alegría. Esta no es la Europa que queremos para nuestros hijos, nietos y el futuro . Rectifica cada día un poco, cada día un poco. Pero hay que combatir, paso a paso, a los brujos de la pólvora “Corazones partidos, yo no los quiero, y si le doy el mío, lo doy entero… No tardarás en sentir la respuesta….

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