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JSocial/Mazarrón/Cuarta Columna/Juan Sánchez.

La pregunta: ¿La oveja negra está dónde está porque molesta, o alguien la puso ahí, ‘precisamente’, para que no moleste?

Al lo largo de estos tres últimos años me he preguntado eso mismo. Y la respuesta se ha presentado por azar de la escasa televisión que utilizo (Risto Mejide: “Charlando con Chester”). Es malo conocer la incógnita sabiendo la respuesta precisamente. Peor es no encontrar preguntas por responder. Tal vez este galimatías te sea ‘infumable’ y estés a punto de pasar página. Oye, lector amigo, ten un poco de paciencia y sigue adelante, me lo agradecerás.

Si existe certeza sobre cualquier otra certeza es que la política es el gran circo de la ambición. Ilusos por millones se dejan engañar, más o menos, por la charlatanería electoral. Servidor no era ajeno a tal. Pero las cosas cambian, y a veces para mejor…Hablo en nombre de los que no tienen nombre. Hablo de aquellos números que votan por ilusión, por esperanza, y por desilusión, y por desesperanza. Hablo de los ciudadanos que resuelven sus penas de forma civilizada y entran otra vez en el juego de los bandoleros, porque el monte y la navaja ‘capaora’ quedan algo lejos de estos tiempos tan ‘políticamente correctos’, precisamente, entre la buena gente de siempre. Y, así, se dejan arrastrar nuevamente hasta las urnas, por ver si esta vez la cosa va de veras y llueve arroz de Calasparra desde la vergüenza que les prometen en esta campaña.

Aviso: Si algún político se siente molesto por mis palabras, precisamente, es el momento para dejar de leer. Y el que avisa no es traidor. Que vienen curvas peligrosas sin quitamiedos.

No, no pienso argumentar más sobre esta puta crisis de los babosos. Ni que podría ser una oportunidad para concienciarnos sobre lo que precisamente importa. Nada en este sentido está moviendo conciencias, o solo aquellas pocas que ya se movilizaban desde siempre. Por ende, la luz ha de llegar a este barrizal colectivo desde otra vía menos ‘civilizada’. Entiéndaseme bien, no hablo de revolución, -para nada, para nada-, que hablar de un giro radical implicaría muchos calzoncillos en la lavadora de los cobardes. Seamos claritos, que en ello nos jugamos demasiado. Hablo del currito y de quienes chulean descaradamente su bolsillo. De que somos putas explotadas por ciertos políticos: nuestros chulos plenipotenciarios desde que depositamos una papelina plebiscitaria en sus viciosillas manitas de puercos irredimibles. Hasta aquí, como introducción, todo claro, ¿verdad? Sigamos,  nenes y nenas…

Y ahora un triple salto mortal. Con garrotazo y tirabuzón local. Para que se les hiele la sonrisita de autosuficiencia a nuestros presuntos proxenetas municipales, muy chulitos ellos. Que con el sueldazo que nos estafan bien pueden descojonarse de nosotros. Y nosotros, estúpidos de nosotros, pusimos el mando en sus manos, pensando, deseando, suplicando un cambio para mejor en Mazarrón. Y, precisamente, ese cambio tuvo lugar en sus bolsillos. No nos ‘hinches’ más, alcalde.  Mira ver si haces un hueco en tu apretada agenda y veste a tomar… las aguas termo-minero-medicinales al norte muy lejano. Descansarás tú, ¡y nosotros más!

Como explicaban en cierto programa radiofónico, perros y gatos tienen no sé que artefacto geomagnético en el ‘hojaldre’ que les sintoniza con el polo norte a la hora del cagarse. Servidor, siempre en bien de la ciencia, ha llevado un riguroso seguimiento de los hábitos intestinales de mi colega perruno: Ratón, fiel bandolero de convicción. Los resultados no son del todo concluyentes. Solo un ochenta por ciento de las cagarrutas fueron precisamente ejecutadas mirando al norte o al sur. En el veinte por ciento restantes, no hubo comparecencia del zurullo; por tanto, se declaró ¡ojete nulo! De todas formas, el perro parece tener bastante claro la dirección a seguir. Y a las ‘pruebas’ químicamente puras me remito.

"Las 'partes' 'contratantes' de Mazarrón"
Campillo y García: “Las ‘partes’ ‘contratantes’ de Mazarrón”

Otra cosa, y hablando precisamente del cagarla, empezando por tu programa incumplido, alcalde Campillo, nos endiñaste la promesa de un “sueldo similar al de tu cargo bancario”. No creo, pero puedo estar equivocado, que en tu empleo anterior, corrígeme si tal, ganaras cinco mil euricos de vellón mensuales; catorce pagas, y tal pascual con gastos de representación aparte. La cosa es muy fácil de aclarar, basta con enseñarnos tu nómina de entonces. ¿OK? Quedamos pues en suspensoria y mosqueante espera. Y no la ‘magrees’ como hicieron con la nómina del señor Blaya ciertos elementos de la rabiosa ‘kale borroca’ local. De no mostrar tus ingresos previos a la alcaldía, entenderemos que eres un mentiroso o un bocazas que utiliza la buena fe de su pueblo para enriquecerse en momentos socialmente tan dolorosos para Mazarrón. ¿Estabas mirando al norte, o hacia tu bolsillo,  alcalde?

Claro que, promediada la Diosa ‘Juno’ del presente, andaremos muy pendientes de la promesa del ya cuasi alcalde ‘Sociolisto’: “Me reduciré el sueldo a la mitad de lo que cobra el alcalde Blaya”  Prometía el señor García a sus votantes en 2011. En cifras reales: Dos mil quinientos euros. Un sueldo más que justo para un alcalde, pensamos precisamente más de uno. Pero claro, si ahora cobra cuatro mil del ala como concejal de urbanismo, ¿Se bajará el sueldo siendo alcalde? Y lo que es mejor, si el alcalde García cobrase 2.500 € mes, ¿Qué cantidad inferior habrán de cobrar los concejales liberados que te cagas, incluido el señor Campillo? Primer misterio por resolver. Ale, a estrujarse los sesos para cumplir con el pueblo, ale. De todas formas, si el actual alcalde no ha cumplido, presuntamente, ¿qué podemos esperar de un alcalde ‘correturnos’? Pues eso mismo, lector, más promesas cagadas mirando al norte de su bolsillos. Lo normal para una gente que jamás sintió vergüenza por mentirnos asquerosamente. Y el pueblo hecho una puta ruina. Cómo dijo no sé quién, que me la trae muy al fresco: “El infierno está lleno de cabrones con muy buenas intenciones”, además, según exclamaba mi primo Paco de Espinardo: “¡¿Sales o entro a por ti?!”… y es que no somos nadie, y menos acuclillados en la taza el water.

Hasta aquí la primera solución a la pregunta inicial. Por ende, ¿conoce ahora la oveja negra cual es su sitio en el rebaño? ¿Tienen brújula las ovejas? ¿Era negra o,  precisamente, todo lo contrario?

Relacionado: “Las ‘partes’ contratantes de Mazarrón”

14/3/2014 – Juan Sánchez.

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