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Entrevista/Arte-Cultura/Jesús Pons-VMPress.

Rafael Amor, nació en Buenos Aires en noviembre del 48. Su padre, Francisco Amor, piedra fundamental de la canción popular en la Argentina, brillante cantor de la orquesta de Francisco Canaro. Su madre, María Toraño, una de las más cotizadas artesanas del bordado en América. Considerado por sus propios compañeros, como uno de los más destacados autores de su generación, sus canciones, han sido grabadas por prestigiosos intérpretes, entre ellos: José Larralde, Alberto Cortez, Facundo Cabral, Mercedes Sosa, Los Cuatro de Córdoba, Cantoral, Xavier Labandera, Los Sabandeños y otros… Se afincó en España en 1973, donde desarrolla la mayor parte de su carrera; en aquel momento de eclosión de la canción de autor y sobre todo de la canción sudamericana, lo ubican entre los principales animadores de la transición. Graba ” No me llames extranjero”, disco que alcanza una gran repercusión, y hoy está más vigente que nunca, por ser un verdadero himno a la universalidad humana. El cantante, y poeta habla en exclusiva para los lectores de VMPress.

¿Cantautor, juglar, cantor?

Cantautor  es una palabra que no me representa, juglar es la que me define por lo de cronicar  con mis canciones y poemas lo que ocurre a mi alrededor y cantor también me cabe porque además del compromiso social  que siempre tuve tengo un compromiso con la estética, con el arte y  me empeño en cantar bien y a veces lo consigo.

Usted es hijo de emigrantes cántabros. Su canción “No me llames extranjero” es de una vigencia absoluta. ¿Cómo surgió este ya himno para muchos de sus seguidores?

Soy nieto de emigrantes cántabros por parte de mi madre y asturiana y gallego por mi padre.  Compuse No me Llames Extranjero en el 76 y se ha convertido en un himno para todo aquel que tiene que dejar su terruño por una u otra causa y sufre el desarraigo además de la incomprensión de muchos y las imposiciones de lo institucional. Hoy tiene más vigencia si se quiere que cuando la compuse, las xenofobias y la endofobias  se han disparado en estos tiempos. Surgió una fría mañana de invierno en Madrid en la cola de extranjería, creo que era en la calle Madrazos y la escribí en el  reverso de la solicitud de residencia, la copié en una servilleta y cuando llegué a casa le puse música. La estrene en “Martes Fiesta”, programa de Iñigo que se transmitía desde el Florida Park.

Su música tiene su toque de canción protesta, algo que se ha perdido con el paso de los años….

Yo canto desde la clase a la que pertenezco, no nací en cuna privilegiada, mi madre era una humilde artesana y mi padre fue un famoso cantor de orquesta en tiempos en que la fama no era sinónimo de riqueza y la bohemia no era el acostarse tarde, mi viejo, un bohemio auténtico, pertenecía a esa clase de artistas que amaban lo que hacían y les importaba un pito la guita, murió pobre pero rodeado de amigos, nuestro cariño y el del público que aún hoy lo recuerda, se llamaba Francisco Amor. Con mis canciones he tomado y tomo partido, por la justicia, el respeto, la libertad, lo profundamente humano, la razón y por esa razón, los secuestradores de todas esas cosas sublimes, esgrimen y adjudican etiquetas como lo de “las canciones de protesta” y por mi parte no creo que se hayan perdido, siempre habrá voces que se alcen en contra de las injusticias y la sinrazón.

¿Un cronista de lo cotidiano, como le gusta definirse?

¿Un rebelde?

Lo soy, pero cuando suelen tacharme de “antisistema” yo pregunto, ¿no será que el sistema es “antihumano”.

Conoció a Mercedes Sosa…  ¿Qué recuerda de ella?

Amor con Olga Manzano.

La conocí siendo muy jovencito y ella era joven también, siempre hemos tenido buena relación. Nunca fui del séquito habitual y tal vez por eso ella me respetaba más. La recuerdo abrazando con profundo cariño a mi madre y llegar a mi casa de Lanús con un bote gigantesco de helados y mis cuatro hijos colgados de sus brazos o cierta vez que tenía que hacer una pequeña gira por Cantabria, Euzkadi  y Galicia y me quedé si coche y ella se enteró, me llamó y muy sutilmente me contó que se había comprado un coche y que no tenía tiempo de rodarlo (los coches desde hace tiempo que ya vienen rodados) y si no le hacía el favor de llevármelo para ablandarlo. Era muy generosa y valiente porque en esta sociedad no es nada fácil ser mujer y además sola.

España, usted conoce, está en una situación crítica. Miles de familias desahuciados, millones de desempleados, ricos más ricos, pobres más pobres. Si estuviese en su mano, ¿Cómo cambiaría esta situación?

España no es una excepción y sufre duramente  la crisis tremenda del sistema capitalista, crisis que a lo largo de la historia han venido repitiéndose  y la brecha entre períodos es cada vez más estrecha hasta el día de hoy en que parece que se ha vuelto permanente. Para mi entender es una crisis de producción. Lamento profundamente lo que le ocurre a gente trabajadora que ven frustrados sus anhelos de progreso y hoy están sometidos a la desesperación: suicidios, desahucios, miseria… en fin, cosas que este sistema lleva en su esencia y que no encuentra soluciones para la gente. Por otro lado vemos el cinismo de los que medran con esta situación y se ríen en nuestra cara, como les importa poco de la salud, la educación y el bienestar de los que verdaderamente mueven el motor de la producción. Creo que cada vez más se dan las condiciones para que haya un profundo cambio en el que se ponga al ser humano en el centro de la historia y que la economía gire a su derredor y en su beneficio y no al revés como hasta hora en que giramos como satélites locos al compás impío de las economías.


A pesar de la que está cayendo, aporta mucho sentido del humor en sus conciertos…

Si, porque estoy convencido de que lo jocundo no está reñido con lo profundo y que no hay que regalarles a los dueños de todo y de todos, la alegría también.

Su canción “Cada mortal tiene un precio”, es un reflejo de la corrupción galopante que hay en España…  ¿Qué la inspiró?

Esa frase tan repetida como un dogma de que “cada mortal tiene un precio” y la canción es la contestación en la que pongo de manifiesto que hay seres que no se venden nunca. Esa frase es una  más de las coberturas que los corrutos instalan para camuflarse generalizando así nos se les nota tanto.

Tantos años cantando al amor, a la justicia y a la libertad, el mundo sigue igual o peor ¿Tiene fe en esta sociedad?

La vida es una sucesión de contradicciones que se van resolviendo en si mismas y al igual que Caín y Abel que no son dos personas separadas sino que  cohabitan en un mismo ser y que según las circunstancias a veces gana Abel y otras Caín, el mundo tiene progresos fabulosos  y retrocesos también increíbles, porque la vida es dialéctica y no mecánica, loa avances están llenos de retrocesos. Más que fe, tengo necesidad de creer en la humanidad porque esa es la piedra de salvación.

Visto lo visto, todo pinta a que los españoles vuelvan a emigrar, a Argentina, por ejemplo…

Bueno, algo acostumbrados estamos a esta vida de ida y vuelta  ¿no?


¿Qué fue de aquellos cantautores que animaban con la voz y la guitarra a cambiar la sociedad? Quedan pocos, como usted.

Siempre aparecerán voces, tal vez con otras características pero presentes en lucha. Ahora yo soy uno de los mayores en edad que siguen en la línea de fuego, pero vienen andando jóvenes con fuerza. Mi hijo Salvador que es un gran cantor con otro muchacho, hijo de un rapsoda de mi quinta, fallecido ya Pepe Ortega, Gabriel Ortega forman un espectáculo que se llama “Rojo Cancionero” y andan por toda España reviviendo el repertorio de los setenta y a la vez mostrando canciones nuevas, firmes con los indignados  y así debe haber muchos muchachos que están tomando conciencia de lo que ocurre y salen a decirlo.  Mi amigo Luis Pastor ya contestó a esa pregunta de  ¿Qué fue de los cantautores?.

Usted anda mucho por España. La derecha es más extrema. ¿ Se defiende, en un país invadido por las gaviotas, carroñeras, que llamó así en uno de sus conciertos?

Creo que la derecha no se fue nunca. Mientras a España le iba bien económicamente y podían medrar, jugaban a los “demócratas”, en cuanto vino la crisis, se quitaron la careta y ahogan ferozmente sin escrúpulos. Yo sigo mi camino tratando de ser coherente y fiel a mi mismo y a la clase a la que pertenezco.

¿Más argentino que español, o viceversa?

Soy Argentino y amo a España. Tengo la nacionalidad Española en los papeles pero los lazos que me unen son de índole más profundas que eso, de mis cuatro hijos, tres son españoles, seis nietos, mi esposa es española, sobrinos, cuñados y casi cuarenta años de mi vida los he pasado en España.

¿La nuevas generaciones, (no las del partido popular) le siguen?

Y, dentro de la viabilidad que puedo llegar a tener en lo que respecta a la difusión de mi trabajo que no es mucha, salvo honrosas excepciones como esta, conecto muy bien con la gente joven, incluso se de algunos de derechas, que, aunque no están de acuerdo conmigo, me respetan, tal vez porque me saben sincero.

Es un gran admirador de la figura del CHE, ¿Qué cree que haría si estuviese con nosotros?

La revolución.

¿El pueblo unido jamás será vencido?

La unidad es la perla de lo revolucionario, ahora, lograrla no es fácil. El día que se logre y veremos, mientras tanto el pueblo sigue su lucha.

De sus compañeros de la música, ¿A quién recuerda con más cariño?

Tengo especial cariño a Alberto Cortez, a Mercedes Sosa, a Pepe Larralde, a un gran amigo que perdimos físicamente no hace mucho, Joan Baptista Humet, a Luis Farnox, el Mecánico del Swing, a Juan Antonio Muriel, en fin hay muchos a los que aprecio de corazón.

¿Cuándo vendrá a la Región de Murcia?

No lo sé no depende solo de mi, depende de que en Murcia tengan ganas de verme y oírme.

Gracias por esta entrevista, ¿Le debemos algo?

No gracias a vos.

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