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“El poder real debe residir en el pueblo, eso es democracia real y eso es lo que queremos”

27 de octubre, Madrid/Opinión/Jorge Azuaga.

Todos lo hemos escuchado alguna vez y sabemos que es verdad. Millones de personas lo han repetido a lo largo de todo el mundo. Por tanto,  el bienestar y la dignidad de las personas y el derecho legítimo de los pueblos a decidir debe ser la base de un nuevo sistema. La mayoría de las personas ya están concienciadas de que es necesario un cambio de rumbo en la sociedad.

El último paso es perder el miedo con el que nos someten y salir todos unidos a las calles de forma pacífica, hasta que el Gobierno ilegítimo renuncie a su poder…

Debemos dejar atrás el camino de la resignación y tomar la esperanza por bandera siguiendo el camino de la rebeldía. Nos hicieron creer que somos pequeños e insignificantes y que jamás seremos capaces de cambiar el mundo. Han intentado aplicar el “Divide y vencerás” para tratar de restar fuerza al pueblo.

Por ello, a veces han surgido diferencias entre nosotros y hemos olvidado el objetivo que nos unía.En verdad, millones de personas hemos salido ya a las calles a reclamar cambios y éstos han sido ignorados. El Gobierno no escucha la voz del pueblo que clama justicia, son totalmente ajenos al sufrimiento que están provocando con sus medidas. Ni si quiera se dignan a considerar nuestras reivindicaciones, ni responden ante el ciudadano y cuando lo hacen es para enfadarlo aún más condeclaraciones en las que se ríen de nosotros. Reitero, somos muchísimas las personas que hemos tomado las calles y queremos un cambio real ya.

El problema es que todavía nos falta aumentar nuestra conciencia colectiva de luchar los unos por los otros, de luchar todos a una.  Mi intención no es criticar ni ofender, muy al contrario, agradezco a todos los que han alzado su voz en la calle contra todo tipo de injusticias. Mi intención si acaso es una crítica constructiva que nos conduzca hacía la comprensión de que nuestra fuerza reside en nuestra unión.

Si quitan una paga a los funcionarios, los funcionarios salen a la calle. Si prevén el despido de muchas personas en una empresa, los trabajadores de esa empresa salen a la calle. Si tratan de privatizar hospitales, la marea blanca toma las calles. Si tratan de acabar con la educación pública, la marea verde toma las calles… Da la sensación de que aquí cada uno sólo lucha por lo suyo, cuando le tocan directamente (aunque luchar por una educación y sanidad pública y de calidad nos atañe a todos).

Existen excepciones, como los indignados del 15M y otros movimientos sociales que luchan en defensa de los derechos de toda la población. Hace años que estamos en las calles tratando de despertar consciencias y hemos resistido ante la guerra sucia del Estado y ante sus manipulaciones.

Mientras luchemos por separado, no tendremos la suficiente fuerza para alcanzar cambios reales.

Debemos unir mareas para golpear con una fuerza imparable y conseguir un cambio real y global. Debemos solidarizamos con otras causas que no nos afectan directamente y apoyarnos los unos a los otros. Tenemos mucha más fuerza de la que nos han hecho creer y juntos somos capaces de todo.

La unión desde el corazón, la lucha desde el amor, la victoria frente al miedo y la convicción realde que podemos, constituyen una llave maestra que abre todas las puertas y es capaz de superar todos los obstáculos.

No será un camino fácil, pero todo aquello que merece la pena requiere de nuestro esfuerzo y valentía. El miedo, el desánimo, la desunión y las dudas nos impiden avanzar. Está en nuestras manos cambiarlo. De ahí en adelante están las riendas que dirigen nuestras vidas y nuestro destino. ¿Te animas a alcanzarlas?Recordad, que el mundo no debe ser así y podemos cambiarlo. Podemos, podemos, podemos…!También contamos con muchas alternativas de lucha como medida de presión a parte de tomar las calles y lasplazas. Somos la fuerza motriz de este juego.

Podemos retirar nuestro dinero de los bancos si no se paralizan automáticamente todos los desahucios, podemos hacer todo tipo de huelgas de consumo, aumentar la presión ciudadana no sólo en las calles sino directamente sobre el poder político y económico y por supuesto a través de la desobediencia civily la posibilidad de iniciar una huelga general de carácter indefinido hasta conseguir los objetivos perseguidos, en este caso, la dimisión en pleno del gobierno.

¡Qué bonita la imagen de diferentes mareas confluyendo en un lugar y mezclándose formando una auténtica marea humana! Cada uno de nosotros somos gotitas y juntos podemos crear mares y océanos.

Nuestro movimiento es imparable, como el de las olas del mar y nuestra fuerza aumenta proporcionalmente a nuestra unión. Juntos podemos hundir el barco que mantiene a flote al Gobierno. Juntos podemos hundir el portaviones que mantiene este sistema.

Juntos no hay nada que pueda paramos y es que el pueblo unido jamás será vencido.

Periodismodigno.org: Jorge Azuaga

Vídeo #MotivosDeTodxs

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