1984 - Orwell - Film
1984 – Orwell – Film

JJuan Sánchez/Relato-Ficción.

En un futuro muy cercano: vivimos en una sociedad dónde la diferencia entre clases se ha abismado de tal modo que una escasa minoría se reparte la gran mayoría de la riqueza planetaria. Ha desaparecido la clase media, los gremios de autónomos, pequeños y medianos comerciantes y autoempleo, solo quedan obreros-esclavos-indigentes y mega-magnates-potentados. Un uno por ciento de los humanos son dueños del noventa y nueve por ciento de la tierra, la industria, el comercio, la pesca, agricultura, alimentos y del agua líquida y helada. (Y no se aleja demasiado del mundo real actual) Los poderosos reparten el trabajo, imponen salarios siempre menguantes y deciden quienes viven y quienes mueren de inanición. El desempleo hace tiempo superó el cincuenta por ciento de la población. Cientos de Millones de familias no tienen ingreso alguno. Se sobrevive gracias a los humildes solidarios con trabajo. Es la civilización del control y la distribución del trabajo que vaticinara ‘Punset’ a principios del siglo veintiuno, pero todo lo contrario. Dos mundos tan firmemente ‘estanqueizados’ que su interrelación y convivencia es cáustica, beligerante, dramática, drástica, imposible: una visceral y perenne guerra de guerrillas e incursiones en busca de un trozo de pan para sobrevivir otro día más en el infierno…

Se crearon ‘ghettos’ estratégicos para ultra-millonarios. Urbanizaciones de mega-lujo custodiadas por ejércitos privados al servicio del vicio, el ocio y la depravación. Islas fortaleza rodeadas de unidades navales altamente armadas y adiestradas para evitar la incursión de cualquier guerrilla de los hambrientos. Gigantescas fincas productoras de alimentos de última generación para atiborrar las mesas de los multimillonarios. Piscifactorías de cría de esturiones, granjas de ocas y otras ‘delicatessen’ para surtir sus mesas de caviar, foie, escargot y etc Premium. Viñedos de rancio abolengo arrancados de los mejores campos borgoñones, desde la rioja alavesa, o desde el Penedés del federalizado país catalá,  y trasladados hasta gigantescos invernaderos climatizados y ambientados para su específico microclima en medio de la nada. Ganaderías de novillos transgénicos de los que solo se aprovecha el pálido y lechoso solomillo, y el resto se muele en una ‘papilla’ para nutrir a sus perros guardianes: humanos y caninos. Campos de experimentación genética donde se producen los ‘somas’ (Cuerpos humanos carentes de córtex cerebral) necesarios para sustituir los cuerpos decrépitos de los poderosos: se inserta el cerebro podrido del millonario en un cuerpo joven y a vivir otros tantos años: “Los Nuevos Dioses” – Alberto Vázquez Figueroa. Bancos de órganos de recambio para mantener viva la codicia extrema. Factorías de naves voladoras y súper-yates para darse una vueltecica y ver desde la lejanía los interminables campos y ciudades de indigentes y famélicos supervivientes que pueblan la totalidad del planeta.

La élite totalitaria huyó de las megalópolis según iba en incremento la masa de los desheredados, los parias, cadáveres por hambrunas y epidemias a consecuencia de la miseria en las calles. Se marcharon en sus jets privados, edificaron reductos fortificados alejados de toda civilización. Crearon su particular ‘Olimpo’ desde donde controlar y gobernar cómodamente el mundo, pero sin contacto alguno con ese mundo infecto de hambre y pobreza. Son los ‘gran hermano’ que todo lo ven y todo controlan…

1984_poster
“Big brother watching you”

Esto me recuerda tanto a la novela “1984”, George Orwell. Muchos analistas detectan paralelismos entre la sociedad actual y el mundo de ‘1984’, sugiriendo que estamos comenzando a vivir en lo que se ha conocido como: sociedad orwelliana. El término orwelliano se ha convertido en sinónimo de las sociedades u organizaciones que reproducen actitudes totalitarias y represoras como las representadas en la novela (Wikipedia)… 

Continua en la segunda… (En breve)

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