img_5437Nacional/Región/Opinión/CanoVera.

Sin un periodismo serio no hay una sociedad democrática. Sin información contrastada y rigurosa cualquier debate o polémica es un juego. Hemos entrado en las tres fases que huele a la España actual. Decía Ortega o se hace literatura o se hace periodismo formal o se hace precisión o se calla uno. Entramos en otras fases que rezuman realidades. En esta ocasión como otras no me voy a callar después de leer un título que nos debería sonrojar, concretamente a nuestros dirigentes de la Comunidad Autónoma, de la Región o la Diócesis:”Murcia es la región que más riqueza por habitante pierde con la crisis”… Hace unas semanas. El periodista o la agencia periodística que es la fuente informativa de las mentiras y las verdades que circulan por el país, líneas más abajo:”La crisis económica está castigando con mayor fuerza a la Región de Murcia que al resto de las Comunidades (O CACICATOS) Autónomas, según datos oficiales.” Este es el marco serio que nos señala que Murcia es la más pobre de España y posiblemente de Europa en un mano a mano dramático inmerso en la intervención económico-financiera con la Andalucía de los ERE, que una jueza medio heroína de la Ley, está demostrando, aquí en España, que la Justicia es algo más que una viabilidad concreta, y que en nuestra Comunidad es ya algo más que una posibilidad, aunque el silencio mediático, excepto en días puntuales, instituido, abofetea a la verdad y a esa multitud cercada por el hambre y el desempleo junto al negro pozo de una corrupción todavía por sacar a la luz desde dentro de las cloacas de una sociedad sin capacidad de reaccionar ,aunque aplaude los espectáculos de unos consejeros, alcaldes, concejales y altos cargos imputados y escoltados por los UCO, amachambrados con la delincuencia de cuello blanco, yate y el champan femenino de todas las orgías del dinero delincuente.

Pero no podemos vivir sin esperanzas. No basta despertar la esperanza desde el interior de las conciencias. Es preciso cruzar el umbral, que bonita palabra en fuga, juntos, combatiendo contra las trincheras de un capitalismo globalizado o internacionalizado convertido en un infierno para los seres humanos. Desde luego no me doblegan con un insulto cargado de rencor. No me doblega una vértebra quebrada por la violencia inhumana. Me doblega la impudicia del poder institucionalizado por la fuerza del abuso del poder sacralizado y la arrogancia de la impunidad de los que nos engañan o estafan con falsas palabras y promesas. O mienten desde los púlpitos mediáticos controlados por la avaricia. Los españoles en estos casos altamente frecuentes, incluso ofrecemos la mano para que nos la muerdan en un acto de vandalismo social. Y es que esta sociedad española y murciana acobardada y débil tiene varios riesgos comunes, como la decadencia de un mundo en el que la clase social, la riqueza o la proyección pública de la ciudadanía, esconde sus miserias, las dudas y el fracaso del hombre moderno instalados en la City. Razón llevaba el gran George Bernard Shaw cuando afirmaba impotente que “la Democracia es el método que garantiza que no seremos gobernados mejor de lo que nos merecemos”.

Ni siquiera nuestra santa Iglesia ha logrado llegar a sus fieles transmitiéndole lo que vamos a encontrar por esos caminos ocupados por los nuevos salteadores de nuestras parcas economías o ahorros, en pleno saqueo que peregrinan a los santuarios de los paraísos fiscales. Ahora, hoy o mañana, cuando nuestro prelado señor Lorca aparezca en acto público, religioso o no, pero sin homilía o carta pastoral se alzaran los coros de los esclavos de “Nabuco” entonando el himno de Verdi, Pan Pensiero. El pueblo espera e incluso se humilla, pero conoce que la Iglesia, todas ellas juntas, están en otros menesteres más perentorios, como la Banca Vaticana. O limpiando la Curia de curas emboscados.

En la histórica Región murciana quedamos a la espera de la llegada, volando desde Corvera, la llegada del Espiritu Santo, y a nuestro Angel de la Guarda, padre espiritual y entrañable de estas tierras resecas por la mansedumbre del caciquismo secular. O el Angel municipal caído, sin sobres por supuesto. Tendremos que entrar y salir por la lucha pacífica, la resistencia pasiva o sacar a nuestra Señora, no para que llueva sino para que las siete plagas remitan y las tormentas que desatan los zocos de Europa sean para todos igual.

Con corbatas o sin corbatas, como suguiere nuestro padre Joaquin, en una sola dirección. Ya veremos. Otra solución sería que Bárcenas se diera una vuelta por Trapería para que explique a la murcianía los diversos procedimientos para lograr la riqueza, aunque ciertamente por aquí hay pocos mancos. El fiscal Lozano, del que soy un admirador, conoce todas o casi todas las teorías del mundo financiero que ha impulsado con energías, una derecha económica que por estos días anda de excursiones sin la vigilancia de la troika y nuestros guardias civiles que van a terminar dando conferencias en las universidades murcianas. Incluso se habla de Yale.

Más cerca se oye el retumbar de los tambores de las procesiones lúdicas y el olor de los cirios y del incienso que arde en los pebeteros. La autoridad máxima entraba bajo palio escenificando la santa alianza con el poder político y sus socios protectores. Otro dia organizaran una manifestación hasta la catedral, en las inmediaciones del ayuntamiento umbrío. Como está mandado. Murcia para unos cuantos y agua para todos.

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